Con promesas de seguridad y control migratorio, Kast inicia su gobierno en Chile

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El líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, juró este miércoles como nuevo presidente de Chile en una ceremonia realizada en el Congreso Nacional, en la ciudad de Valparaíso, marcando un cambio político significativo en el país sudamericano.

“Sí, juro”, declaró el mandatario ante la presidenta del Senado, Paulina Núñez, durante el acto oficial en el que recibió la banda presidencial y asumió formalmente el cargo.
Minutos antes de la ceremonia, Kast adelantó a la prensa que su gobierno buscará modificar el rumbo del país. “Las cosas van a cambiar”, afirmó el nuevo jefe de Estado.

Presencia de líderes internacionales

A la investidura asistieron diversos líderes y representantes internacionales, entre ellos el presidente de Ecuador, Daniel Noboa; el mandatario argentino, Javier Milei; y el rey de España, Felipe VI.
Kast sucede en el cargo al presidente saliente, Gabriel Boric, quien en 2022 se convirtió en el mandatario más joven en la historia de Chile.

Giro político hacia la derecha

La llegada de Kast al poder representa uno de los giros políticos más marcados hacia la derecha en Chile desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El abogado de 60 años ganó las elecciones presidenciales con cerca del 60% de los votos, superando a la candidata oficialista Jeannette Jara.

Su campaña estuvo enfocada principalmente en seguridad pública, combate al crimen organizado y control de la migración, temas que en los últimos años han dominado el debate político chileno.
Propuestas y prioridades del nuevo gobierno

Inspirado en las políticas de líderes como Donald Trump y Nayib Bukele, Kast ha prometido implementar una política de “tolerancia cero” contra el crimen organizado, que incluiría medidas como:

  • Operativos militares contra el narcotráfico
  • Expulsión masiva de migrantes indocumentados
  • Refuerzo de las fronteras con muros y vallas

En el plano económico, el nuevo mandatario propone recortes al gasto público por hasta 6 mil millones de dólares, reducción de impuestos y una reestructuración del Estado que reduciría el número de ministerios de 25 a 12.

Expectativas y temores en la sociedad

El cambio de gobierno ha generado reacciones divididas en la sociedad chilena. Mientras algunos ciudadanos esperan que las nuevas políticas ayuden a recuperar la seguridad y el orden público, otros temen retrocesos en materia de derechos sociales.

Diversos movimientos sociales han expresado preocupación por el futuro de iniciativas que aún se debaten en el Congreso, como la ampliación del aborto legal, la ley de eutanasia y reformas laborales.

El nuevo mandatario enfrentará además un Congreso fragmentado, lo que podría complicar la aprobación de sus principales reformas.

Con información de agencias

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