La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no existe ningún riesgo para su gobierno tras la entrega voluntaria a autoridades de Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exfuncionarios de la administración de Rubén Rocha Moya.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal sostuvo que ambos exservidores públicos decidieron presentarse ante la justicia estadounidense por cuenta propia, luego de las acusaciones en su contra por presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Ningún riesgo, ninguno. Fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo”, afirmó Sheinbaum al ser cuestionada sobre las posibles implicaciones políticas del caso.
La presidenta también rechazó cualquier posibilidad de que Morena enfrente señalamientos como organización terrorista por presuntos vínculos de algunos militantes con grupos criminales.
“No. Ningún riesgo”, respondió de manera categórica.
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas, son investigados en Estados Unidos por presuntamente favorecer operaciones de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos.
Ambos forman parte de un grupo de exfuncionarios señalados por autoridades estadounidenses por delitos relacionados con narcotráfico y posesión de armas.
Las entregas ocurrieron horas después de una conversación telefónica entre Sheinbaum y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que abordaron temas de seguridad y combate al narcotráfico.
Desde que se dieron a conocer las acusaciones a finales de abril, la mandataria mexicana ha reiterado que hasta el momento no existen pruebas públicas que acrediten responsabilidad de los funcionarios señalados.
Con estas declaraciones, Sheinbaum buscó transmitir estabilidad institucional y confianza en medio de las investigaciones abiertas en Estados Unidos sobre presuntos nexos entre exfuncionarios sinaloenses y el crimen organizado.
Con información de agencias
