Irán garantiza paso por Ormuz durante tregua; EE.UU. mantiene presión con sanciones

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El gobierno de Irán anunció que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto al tránsito marítimo mientras se mantenga la actual tregua en Medio Oriente, en un intento por reducir tensiones en una de las rutas energéticas más importantes del mundo. No obstante, Estados Unidos reiteró que continuará con el bloqueo a puertos iraníes como parte de su estrategia de presión económica.

Ormuz, ruta clave en medio de la tregua

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, confirmó que el paso por el estrecho de Ormuz seguirá “totalmente abierto” para buques comerciales durante el periodo de alto al fuego. La medida busca garantizar la circulación de petróleo y gas, recursos que transitan en gran volumen por esta zona estratégica del golfo Pérsico.

Aunque no se precisó a qué acuerdo se refiere exactamente, la tregua coincide con recientes ceses al fuego en la región, incluyendo tensiones entre Israel y grupos aliados de Irán, así como un entendimiento temporal con Estados Unidos.

Estados Unidos mantiene bloqueo y sanciones

Pese al anuncio de Teherán, el presidente Donald Trump afirmó que el bloqueo a puertos iraníes continuará vigente mientras no exista un acuerdo entre ambas naciones. La medida forma parte de un paquete de sanciones económicas destinadas a presionar al gobierno iraní en medio de las negociaciones.

Trump subrayó que cualquier flexibilización dependerá de que Irán acepte condiciones consideradas “justas” por su administración, lo que mantiene la tensión diplomática en un punto elevado.

Impacto en el comercio y mercados energéticos

El contraste entre la apertura del estrecho de Ormuz y el bloqueo a puertos iraníes genera incertidumbre en los mercados internacionales, especialmente en el sector energético. Esta vía marítima es crucial para el transporte global de hidrocarburos, por lo que cualquier alteración en su operación puede influir en los precios del petróleo y en las cadenas de suministro.

Analistas consideran que, aunque la apertura de Ormuz reduce el riesgo inmediato de interrupciones, las sanciones estadounidenses continúan siendo un factor de presión que podría afectar el comercio y prolongar la volatilidad en la región.

Con información de agencias

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