Este martes 24 de febrero, las fuerzas armadas de Estados Unidos interceptaron en el océano Índico al petrolero Bertha, el tercero de una serie de buques que, según Washington, intentó eludir el bloqueo marítimo impuesto por la administración del presidente Donald Trump contra operaciones de crudo vinculadas a Venezuela y Cuba.
El Departamento de Guerra de Estados Unidos informó que la operación se realizó durante la noche en el área bajo la responsabilidad del Comando Indo-Pacífico, donde efectivos militares llevaron a cabo una inspección de derechos de visita y abordaje del Bertha sin que se registraran incidentes.
Operación “Lanza del Sur” y el intento de fuga
La embarcación, identificada con bandera de las Islas Cook, fue detectada por las autoridades estadounidenses tras intentar desafiar la “cuarentena” marítima impuesta por la Casa Blanca desde diciembre de 2025 sobre petroleros sancionados que entran o salen de Venezuela.
Según el Pentágono, tres tanqueros —incluidos el Bertha, el Aquila II y el Veronica III— intentaron huir del bloqueo en el Caribe, pero todos han sido capturados en diversas zonas del océano Índico tras largas operaciones de rastreo desde sus rutas originales.
Expertos en rastreo marítimo señalan que la nave incluso habría asumido el alias de “Ekta” y falseado sus coordenadas para simular que se encontraba cerca de las costas de Nigeria, una estrategia similar usada por otros tanqueros sancionados para burlar los sistemas de seguimiento.
Bloqueo naval con alcance global
Desde diciembre, Estados Unidos aplica esta cuarentena como parte de la denominada Operación Lanza del Sur, cuyo objetivo es restringir los envíos de crudo relacionados con Venezuela y Cuba mediante sanciones y patrullaje marítimo. Las embarcaciones que desafían el bloqueo se han convertido en blanco de abordajes o incautaciones por parte de la Armada y otras fuerzas militares norteamericanas.
El Pentágono emitió un mensaje contundente tras la operación:
“Las aguas internacionales no son refugio para actores sancionados. Por tierra, aire o mar, nuestras fuerzas los encontrarán y les impartirán justicia; el Departamento de Guerra negará a los actores ilícitos y a sus representantes la libertad de maniobra en el ámbito marítimo.”
Este tipo de interceptaciones marcan un incremento en las acciones extraterritoriales de Estados Unidos contra buques considerados como parte de redes de transporte de crudo sancionado y abren un debate sobre el alcance legal de tales medidas cuando son ejecutadas en aguas internacionales lejos del área del Caribe.
Con información de agencias
