CIBanco interpuso una denuncia en contra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, ante la Corte Federal del Distrito de Columbia, tras las acusaciones hechas en su contra de facilitar lavado de dinero a organizaciones criminales.
Con el recurso legal, el banco mexicano busca frenar la orden emitida por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés) a finales de junio pasado, que lo desconectará del sistema financiero estadunidense el 4 de septiembre.
La demanda fue presentada el 17 de agosto ante la Corte Federal del Distrito de Columbia y lleva el expediente 1:25-cv-02705-TNM. Va dirigida directamente al secretario del Tesoro, Scott Bessent, y a la directora del FinCEN, Andrea Gacki.
CIBanco indica que las acusaciones hechas en su contra violan la Ley de Procedimientos Administrativos, así como el debido proceso establecido en la Constitución de los Estados Unidos y “sin una corrección inmediata, esta orden ilegal pone en riesgo la insolvencia y el colapso del banco”.
El banco mexicano alega que las acusaciones hechas en su contra “podría dejar inutilizados más de 40 mil millones de dólares de fondos legítimos gestionados por CIBanco en nombre de intereses estadounidenses: fondos de pensiones, fondos de inversión, empresas y ciudadanos estadunidenses”.
“Sin un proceso adecuado para demostrar la falsedad de estas acusaciones, CIBanco se enfrenta a una desaparición inminente”, advierte la institución financiera.
CIBanco aclara que en repetidas ocasiones ha pedido al FinCEN que le proporcione pruebas en donde quede claro cómo facilitó lavado de dinero a organizaciones criminales, pero “a pesar de sus repetidos intentos, se ha negado a proporcionar las pruebas que sustenten sus acusaciones concluyentes”.
Puntualiza que la orden en su contra “es errónea y no contribuirá a la importante misión de la Administración contra los opioides ilícitos. Este Tribunal no encontrará una explicación satisfactoria de cómo FinCEN, con este magro historial y sin siquiera confrontar a CIBanco, llegó a la conclusión errónea de que el banco es una preocupación principal de lavado de dinero en relación con el tráfico ilícito de opioides”.
“Por el contrario, CIBanco es uno de los bancos más grandes de México y ha invertido mucho tiempo y recursos en desarrollar un programa de cumplimiento y antilavado de dinero equivalente al de los bancos estadounidenses. Si CIBanco califica para la pena de muerte, entonces innumerables bancos en todo el mundo también lo hacen”, enfatiza la firma financiera mexicana.
Con información de agencias
