Editorial del Tito | ¿EN SERIO TANTO LE PIENSA A SU VEREDICTO LA COMISIÓN DE HONESTIDAD DE MORENA?

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El pasado 18 de febrero, la gobernadora Rocío Nahle expresó su inconformidad (como la de cientos de miles de militantes de Morena en Veracruz) por la solicitud de afiliación que hizo el senador ex panista Miguel Ángel Yunes Márquez a ese partido.

“Pido a la comisión de honestidad y justicia de @PartidoMorenaMx que NO acrediten la membresía como integrante de MORENA a Miguel Ángel Yunes Márquez, por no representar ni contar con los postulados del movimiento de regeneración. ¡¡Los militantes de Veracruz merecen respeto!!”, escribió en redes la mandataria.

En días posteriores, se informó que dicha comisión inició el proceso de revisión ante la queja de la mandataria estatal. En una entrevista, la gobernadora también explicó que Yunes Márquez tendría un plazo y oportunidad para presentar sus argumentos.

Han pasado ya 15 días, y sorprende que algo tan sencillo de decidir, se esté retrasando.

Quizás para los que viven en otros estados o en el Altiplano, les resulta poco conocida la historia de quiénes son los Yunes en Veracruz, el daño que históricamente le han hecho al estado, y su adicción a vivir del presupuesto para seguirse haciendo millonarios con negocios al amparo del poder.

Se venden como respetable clan, pero la verdad es que –al final de cuentas– son una pandilla arrabalera de poca monta. Algo así como Hans Gruber y sus secuaces.

Pero más allá de eso, las evidencias de cómo los Yunes fueron los principales atacantes de Morena y sus personajes más relevantes, están a la vista de todos. Hay registro de los agravios, de su manera de actuar, de su historial de traiciones.

El ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, el patriarca, desde hace años golpeaba al ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Lo llamaba con varios calificativos e incluso lo retaba. Su hijo (su copia; su orgullo del nepotismo) también hacía lo mismo.

Ambos fueron artífices y actores que estuvieron en la reciente campaña a la gubernatura atacando tanto a Morena como a la actual mandataria estatal, Rocío Nahle.

Y eso todos lo saben; fue notoriamente público.

Por eso causa extrañeza que ahora la Comisión de Nacional Honestidad y Justicia le esté pensando tanto en algo que ya está obviamente resuelto y no necesita mucho para analizarse. Basta con preguntar en Veracruz el porqué la queja de la gobernadora y varios le dirán lo mismo: “los Yunes son lo peor que le ha pasado a Veracruz”.

¿Qué tanto tiempo necesitan los integrantes de dicha comisión para pensar en algo que a todas luces debe resolverse con la respuesta más obvia?

¿O a poco van a dejar que entren a Morena los que más han saboteado al partido en Veracruz?

Sería un muy mal precedente: dejar entrar a los enemigos históricos y no respaldar a sus personajes fundadores y emblemáticos.

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