Café de mañana | EL REGRESO DE TIBURONES AL LUIS “PIRATA” FUENTE

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Opinión de José Luis Enríquez Ambell

Los especialistas deportivos en relación al fútbol mexicano y en torno al modelo de negocio del soccer opinan sobre el acercamiento entre Fidel Kuri Grajales —empresario y dueño de la marca Tiburones Rojos del Veracruz— con la Ingeniera Rocío Nahle García —en su condición de Gobernadora del Estado—, que observan aristas y elementos para acordar que regrese el balompié de la Liga MX al emblemático Estadio Pirata Fuente en meses por venir.

Y es que la próxima franquicia tendría que usar otro nombre, otro uniforme, otros colores, así como otro escudo distinto al de los Tiburones Rojos.

Cabe decir que el inmueble NO está vetado como hay quienes lo aseguran, pues de ser cierto, ¿para qué habrían de edificar un nuevo y costoso estadio?

Lo que está en medio del litigio, obra pública fiscalizada, juicios legales y problema de marca es la clandestinidad donde rueda el balón por los personajes de saco y corbata, ejecutivos y empresarios.

Y es que los federativos de la Femexfut, Liga MX, televisoras y patrocinadores —en torno al regreso del fútbol a Veracruz— son el factor de la búsqueda y el encuentro con inversionistas para reactivar esta rentable plaza, y las conversaciones entre Nahle y Kuri abrazan la esperanza de los millones de aficionados que desde 2019 dejaron de tener juegos en el coloso del fraccionamiento Virginia en Boca del Río.

Durante el sexenio del Ing. Cuitláhuac García Jiménez se engañó a la afición, incluso sin equipo de liga de expansión ni estadio en la Liga MX, pues más allá de vestir al equipo del color que gusten y llamarle como le llamen, o como le quieran llamar al inmueble, ahora sí parece que se acerca el retorno al máximo circuito balompédico, dado que las conversaciones que se dice han venido sosteniendo Kuri y Nahle así lo hacen suponer; pero faltaría revisar qué dicen en otro piso del fútbol: dueños de equipos, dueños de televisoras y derechos de transmisión, así como las autoridades judiciales.

El Estadio Luis “Pirata” Fuente fue inaugurado en 1967 y sigue generando sentimientos de tristeza a aficionados y vecinos de la zona, y mucho más a quienes ahí hemos dejado nuestras vivencias deportivas, convivencia familiar y hasta laborales del comercio formal e informal.

El regreso de la “tiburomanÍa” merece respeto y que no vaya a mostrar que hay gato encerrado —tiburones enjaulados—, pues el fútbol es rentable para el desarrollo económico, turístico, bienestar y servicios en su conjunto.

DE SOBREMESA

¿Un estadio nuevo —no fue una remodelación menor— qué lo habría motivado sin contar con un equipo profesional?

UN CAFÉ LECHERO LIGHT

Ojalá que el fútbol de Liga MX desde el Pirata Fuente salga de las profundidades oscuras del Golfo de México.

UN CAFÉ CON DOBLE CARGA

Es justo que el Pirata Fuente —ese es su nombre original—, e inmueble sin franquicia, sea ya ocupado para lo que se edificó, independiente a la presentación de otro tipo de espectáculos, pero el objetivo principal ha sido para el fútbol.

UN CAFÉ DE OLLA DE BARRO

En 2019 la Femexfut expulsó al Veracruz de la Liga MX —por aparentes deudas—, perdiendo su espacio en la máxima división y al final “los acuerdos de caballeros (bandoleros)” decidieron el destino de los Tiburones Rojos, y ahora esos mismos directivos serán los que hagan posible el retorno del balompié a nuestra tierra veracruzana, así de simple.

¡ES CUANTO!

enriquezambell@gmail.com;
enamjl62@gmail.com

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