El precio de la gasolina en Estados Unidos registró un nuevo aumento y alcanzó un promedio nacional de 3.48 dólares por galón este lunes 9 de marzo de 2026, impulsado por el encarecimiento del petróleo en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con datos de la American Automobile Association, el costo del combustible ha subido cerca de un 17 por ciento desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, lo que ha generado presión en el mercado energético.
El incremento se produce en un contexto de fuerte alza en los precios internacionales del crudo. Este lunes, el petróleo superó los 100 dólares por barril, en parte debido a la reducción en la producción por parte de algunos países de Medio Oriente en medio del conflicto armado en la región.
Impacto en los mercados energéticos
La guerra, que ya suma diez días, ha provocado una marcada volatilidad en los mercados energéticos. En la última semana, el crudo WTI registró un incremento cercano al 35 por ciento, lo que ha repercutido directamente en el precio de combustibles como gasolina, diésel y combustible para aviones.
Ante este escenario, los países del G7 analizan posibles medidas para estabilizar los mercados, entre ellas una liberación coordinada de petróleo de sus reservas estratégicas.
Según reportes citados por medios internacionales, los ministros de Finanzas del G7 sostuvieron una teleconferencia para discutir el impacto económico del conflicto y evaluar opciones para contener el alza en los precios de la energía.
Estados con mayores aumentos
Aunque los precios más elevados de la gasolina se registran principalmente en la costa oeste de Estados Unidos, el mayor incremento semanal se ha observado en estados como Texas, Oklahoma, Luisiana, Ohio y Florida, según datos recopilados por el diario The Wall Street Journal.
Prevé EE.UU. alza temporal
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló que el aumento en los precios energéticos podría mantenerse por un periodo limitado.
En una entrevista con la cadena CNN, el funcionario afirmó que, en el peor de los escenarios, el repunte podría durar semanas, pero no meses.
Asimismo, aseguró que Washington no tiene planes de atacar la industria energética iraní, incluido su sector petrolero o de gas natural, lo que podría evitar una mayor escalada en los precios del crudo.
El aumento en los combustibles refleja la creciente incertidumbre en los mercados energéticos globales, derivada del conflicto en Medio Oriente y de los posibles efectos en el suministro internacional de petróleo.
Con información de EFE.
