El Ejército de Estados Unidos utilizó un sistema láser para derribar un dron que posteriormente fue identificado como propiedad de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en un incidente ocurrido cerca de Fort Hancock, Texas, a unos 80 kilómetros al sureste de El Paso.
De acuerdo con fuentes federales, la aeronave no tripulada fue detectada en espacio aéreo restringido en la frontera con México y considerada inicialmente como una posible amenaza, lo que activó el protocolo de defensa y el uso del sistema antidrón.
Horas más tarde se confirmó que el dispositivo pertenecía a la CBP, agencia encargada de la vigilancia fronteriza, lo que generó interrogantes sobre los mecanismos de comunicación y coordinación entre dependencias federales que operan en la zona.
Tras el incidente, la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó el cierre temporal de una porción del espacio aéreo por razones de seguridad. No se reportaron afectaciones a vuelos comerciales ni daños adicionales.
El episodio ocurre semanas después de otro evento relacionado con el uso de tecnología antidrón en el área fronteriza, una región donde el despliegue de sistemas de defensa aérea ha aumentado en respuesta a preocupaciones de seguridad.
Algunos legisladores han solicitado explicaciones formales y mayor claridad en los protocolos de identificación de aeronaves no tripuladas para evitar incidentes similares en el futuro.
Hasta el momento, las autoridades no han informado si se abrirá una investigación interna o si habrá medidas administrativas derivadas del hecho.
Con información de agencias
