El Gobierno de Estados Unidos analiza realizar cambios sustanciales al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que podrían excluir a Canadá del acuerdo comercial y modificar el actual equilibrio económico en América del Norte.
El tratado, impulsado por el presidente Donald Trump durante su primer mandato y en vigor desde julio de 2020, deberá someterse a revisión en julio de este año, lo que ha encendido las alertas entre socios comerciales y analistas.
De acuerdo con información publicada por el diario The New York Times, funcionarios estadounidenses han planteado la posibilidad de deshacer las condiciones actuales del acuerdo trilateral para transformarlo en pactos bilaterales independientes con México y Canadá.
Presión directa sobre Canadá
Las tensiones con Ottawa se han intensificado desde el inicio del segundo mandato de Trump. En febrero, el mandatario amenazó con bloquear la inauguración de un nuevo puente internacional entre ambos países como medida de presión.
“No permitiré que este puente se abra hasta que Estados Unidos reciba una compensación completa por todo lo que le hemos dado y, además, hasta que Canadá trate a Estados Unidos con la justicia y el respeto que merecemos”, escribió el 9 de febrero en redes sociales.
La declaración fue interpretada como la primera señal de presión de cara a la revisión del tratado en julio.
Estrategia de negociación o ruptura real
Algunos expertos consideran que la postura forma parte de la estrategia negociadora habitual del presidente, similar a lo ocurrido en episodios previos relacionados con aranceles, donde inicialmente lanza advertencias económicas para después moderar su postura.
No obstante, una eventual salida de Canadá del T-MEC tendría consecuencias económicas significativas. Sectores estadounidenses como la agricultura y la industria automotriz podrían verse afectados, al depender en gran medida de la integración productiva con Canadá.
En el mismo sentido, especialistas de la consultora Ernst & Young advirtieron que un fracaso en la revisión del acuerdo elevaría aranceles y reduciría el Producto Interno Bruto (PIB) no solo en Estados Unidos, sino también en México.
La revisión del tratado en julio se perfila así como un momento clave para el futuro comercial de la región.
Con información de EFE
