Opinión de Atticuss y Francisco Licona
En los cafés de la capital, seguidores de hueso colorado del PAN y del PRI coincidieron en reconocer que han perdido tiempo valioso para ver hacia adentro, para darle calor a sus genuinos seguidores y que han perdido de vista a los votantes. Les ha faltado imaginación para ofrecer al electorado beneficios tangibles y se han centrado en ir en un discurso destructor; en agigantar lo negativo del nuevo gobierno (escasez de medicamentos, el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, u oponerse a los Programas Sociales); y en menospreciar y machacar un discurso peyorativo contra los electores que llevaron al poder a MORENA.
Es decir, un discurso destructivo en lugar de otro que construya, que plantee nuevos horizontes y que no ven claro hacia dónde quieren llegar. No hay un proyecto alterno de gobierno ni en el PRI ni en el PAN, y aunque en el Movimiento Ciudadano se ha hablado en ocasiones de una Tercera Vía, hoy al parecer también lo han olvidado.
Tan fácil, dijeron los priistas, que desde hace tiempo hubieran dado las gracias a Alito Moreno en lo nacional y al Fofo en lo local, pero no lo hicieron. Mientras que el PAN se les adelantó y sembraron confianza en su militancia y ofrecieron abrir su membresía a quien quiera afiliarse, lo que significa una apertura al ostión que durante años se le reclamó. Y el MC hace su lucha y no pocos ven al Partido de Dante como una buena alternativa, sobre todo el haberse desligado del PRIAN.
Así que los canillazos del día son merecidamente para aquellos que siguen sin entender que mientras no ofrezcan algo mejor, lo de hoy de MORENA es oro puro para los votantes.
Se nos está adelantando la Cuesta de enero y todavía ni acaba el año
El problema es que todavía no llega enero y parece que ya estamos comenzando a caminar hacia arriba en la Cuesta, la inflación repuntó en la primera quincena de noviembre y el INEGI confirmó la contracción del PIB y comienza a rondar el fantasma de la recesión en las mesas de los analistas financieros.
Luego del Buen Fin y el adelanto de una parte del Aguinaldo, a las familias mexicanas les cayó la realidad encima al darse cuenta de que cada día les alcanza para menos. El fin del subsidio a las tarifas eléctricas por término del periodo de verano en once ciudades del país, principalmente, repercutió en que la inflación en su tasa anual se posicionara en 3,61% durante la primera quincena de noviembre.
Los principales incrementos se dieron en la electricidad, transporte colectivo, servicios profesionales, transporte aéreo, jitomate y en otros servicios como fondas, loncherías, restaurantes, vivienda y alimentos cocinados.
Pero si eso le pone triste, no se preocupe tanto porque cuando menos habrá para un buen vinito y alcohol. Ya ve que dicen que las penas con pan son menos, y un buen mezcal para todo mal.
Y es que hubo bajas en los precios de los vinos de mesa, ron, tequila, brandy y otros licores, así como en el aguacate, papa, ropa de abrigo, televisiones y otros productos. Así que Usted relájese y prepárese una margarita bien fría con un guacamolito, y dedíquese a ponerle más esferas al arbolito.
Lo que a nivel macro no tiene tan contentos a los analistas es el tremendo tropezón que dio el PIB en el tercer trimestre del año, el cual bajó el 0.3% con respecto al periodo anterior y el 0.19% interanual.
¿Por qué deberíamos preocuparnos? Porque los analistas ven con preocupación que el fantasma de la recesión comienza a flotar en el ambiente y se habla que este 2025 se puede cerrar con un PIB del 0.4%, lo que es muy poco, afectado principalmente por el desplome del 2.7% anual en el sector industrial.
Así que lo que lucía como unas navidades tranquilas y en las que íbamos a poder tomar un envión para iniciar el 2026, lucen un poco opacas porque hay que bajarle un poco al switch, sentarse en un rincón y apaciguar los miedos con un buen tequilita derecho.
¡Ámonos recio!
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