Opinión de Luis Humberto Tejeda Taibo
Para nadie es un secreto el desastre en qué está el centro histórico del Puerto de Veracruz.
La quiebra de negocios, la pérdida de su valor comercial y el abandono estructural, incluso siempre he dicho es comparable con la Gaza en guerra o La Habana del bloqueo, es alarmante y triste.
Sin embargo, hay una luz de esperanza en el próximo gobierno municipal, de hecho, los retos son grandes y de seguro pasan por reordenamiento urbano, embellecimiento estético, inversiones privadas y nuevas pláticas entre el INAH, el gobierno municipal y el estatal y federal.
A todos nos conviene resurja está parte de la ciudad, tal vez plazas comerciales, recuperación de edificios históricos, construcción de edificios de oficinas y departamentos, etc, podrían ayudar a esta misión.
Desde luego todo esto debe impactar a la zona de mercados, hoy nido de intereses corruptos entre autoridades y líderes de ambulantes que tienen el lugar convertido en un “hoyo” un muladar de basura y falta de higiene, con calles invadidas y carpeta asfáltica destruida.
En fin, es todo por hoy.
