El Banco de México (Banxico) ha puesto en marcha un ambicioso proceso de modernización del sistema monetario nacional con el lanzamiento de la nueva familia de billetes tipo G.
Esta medida busca reemplazar progresivamente las piezas actualmente en uso con el triple objetivo de reforzar la seguridad contra la falsificación, mejorar la durabilidad del papel moneda y optimizar el sistema monetario del país.
La nueva serie abarcará seis denominaciones: 50, 100, 200, 500 y 1,000 pesos, y contempla la posible emisión futura de un billete de 2,000 pesos.
Como parte de la medida, el billete de 20 pesos dejará de imprimirse para ser sustituido gradualmente por moneda, una decisión justificada por su corta vida útil, según lo establecido en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Los nuevos billetes mantienen familiaridad con los anteriores en términos de tamaño y paleta de colores, aunque Banxico ha mejorado los contrastes para facilitar su rápida identificación por parte del público. En cuanto a la composición, las denominaciones menores de 50 y 100 pesos están fabricadas en polímero, un material que extiende significativamente su vida útil, mientras que los billetes de 200, 500 y 1,000 pesos se elaboran con algodón.
Cada pieza de esta familia rinde homenaje a la historia y biodiversidad mexicana:
- Billete de $50 presenta la Fundación de Tenochtitlan junto al ajolote y el maíz de Xochimilco
- Billete de $100 honra a Sor Juana Inés de la Cruz y la Reserva de la Mariposa Monarca
- Billete de $500 destaca a Benito Juárez y la Reserva de El Vizcaíno
- Una eventual pieza de $2,000 pesos mostraría a Octavio Paz y Rosario Castellanos con el paisaje agavero de Tequila, Jalisco.
Los nuevos diseños refuerzan la seguridad anti-falsificación
Para mantener a México a la vanguardia en seguridad monetaria, Banxico ha integrado medidas anti-falsificación de última generación. Entre ellas se destacan la denominación multicolor, los hilos dinámicos en las denominaciones más altas, y relieves sensibles al tacto diseñados para facilitar la autenticación por personas con discapacidad visual.
Los billetes también incorporan ventanas transparentes, microtextos, fluorescencia y tintas que cambian de color al inclinar la pieza, características que buscan hacer la falsificación sumamente difícil y la verificación, más sencilla para el público y las entidades bancarias.
México ya tuvo un billete de 2 mil pesos
En noviembre de 1983 el Banco de México puso en circulación un billete de 2 mil pesos, diseñado, gravado e impreso en la Fábrica de Billetes
En el anverso mostraba a Don Justo Sierra y la Biblioteca Central de la UNAM.
En el reverso tenía una vista interior del edificio de la Universidad de México en el siglo XIX.

Con información de agencias
