Un ciudadano mexicano identificado como Óscar Rascón Duarte murió la tarde del 8 de septiembre pasado, mientras, bajo custodia del ICE, había sido trasladado al Centro Médico Banner Desert desde hacía meses.
A través de un comunicado, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informó que la causa de muerte del mexicano de 58 años se encuentra bajo investigación.
El 15 de enero, agrega el boletín, el Cuerpo de Servicios de Salud del ICE consiguió para Óscar Rascón Duarte un internamiento a largo plazo en el Hospital Promise de Mesa, debido a que el mexicano padecía una enfermedad de Alzheimer en etapa avanzada, cáncer de riñón derecho y hepatitis C.
Fue trasladado al día siguiente al Hospital Promise, “que le brindó atención hasta su fallecimiento”, asevera el ICE.
Las autoridades migratorias de Estados Unidos afirman que tienen información de ingresos irregulares de Rascón Duarte a su territorio desde septiembre de 1976.
“Tenía un largo historial criminal y de inmigración”, añade el comunicado.
En el mencionado historial, se menciona que en febrero de 2004 se le consideró deportable por ser “un extranjero condenado por un delito que implicaba depravación moral”.
En enero de 2005, tras su reingreso a EEUU, el Departamento de Policía de Phoenix lo arrestó por conducta sexual con un menor, abuso sexual infantil, incomparecencia y una infracción de tránsito. Fue condenado; tras cumplir una sentencia de alrededor de dos décadas en prisión, fue colocado en proceso de deportación, pero el 6 de enero comenzó a recibir atención médica, hasta el 15 de enero que se consiguió para él atención a largo plazo.
Las autoridades migratorias estadounidenses aseguran que la Embajada de México fue notificada del fallecimiento de su ciudadano. Añaden que todo detenido recibe la atención médica que necesita.
Segundo fallecimiento en el mes en centro de ICE
Cabe recordar que, a principios de este mes, el ICE informó del deceso del mexicano Lorenzo Antonio Batrez Vargas, de 32 años. Entonces, la familia de Batrez Vargas aseguró que el fallecimiento se dio por complicaciones de covid-19 “y sin la atención médica que él se merecía”.
Human Rights Watch indica que, desde 2003, más de 200 personas han muerto en centros de detención migratoria.
Con información de agencias
