El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves que ordenó al Departamento de Comercio que comience a trabajar en un nuevo censo que excluya a los inmigrantes indocumentados del recuento de población en el país.
“He dado instrucciones a nuestro Departamento de Comercio para que comience de inmediato a trabajar en un nuevo CENSO de alta precisión basado en datos y cifras actuales y, fundamentalmente, utilizando los resultados y la información obtenidos en las elecciones presidenciales de 2024”, escribió Trump en una publicación en Truth Social.
“Las personas que se encuentran en nuestro país sin documentos no serán contadas en el censo”, añadió el presidente.
La propuesta de Trump marca un cambio drástico con respecto a las prácticas censales tradicionales, que históricamente han contabilizado a todos los residentes sin importar su estatus inmigratorio. El presidente intentó modificar el censo de 2020 durante su primer mandato.
La congresista Marjorie Taylor Greene sostuvo que esto refleja que el “presidente Trump apoya” su iniciativa legislativa ‘Making American Elections Great Again’ (hacer las elecciones estadounidenses grandiosas otra vez).
El proyecto de ley “no solo ordena un nuevo censo que cuente solo a ciudadanos estadounidenses, sino que ordena la redistribución de escaños según el nuevo conteo de ciudadanos estadounidenses y requiere prueba de ciudadanía para votar”, expuso la representante federal de Georgia en sus redes sociales.
Los estados más afectados
De concretarse la intención de Trump, el censo excluiría al aproximado de 11 millones de indocumentados en el país, de los que unos 4 millones son mexicanos y, en total, 7,15 millones son de Latinoamérica, según la última estimación del Pew Research Center, instituto referente en demografía de Estados Unidos.
Los demócratas gobiernan el estado con más inmigrantes irregulares, California, con 1,8 millones, pero los republicanos dominan en los siguientes dos: Texas, con 1,6 millones, y Florida, con 1,2 millones.
De hecho, California es el único estado que perdió población indocumentada, 120.000 personas, entre 2019 y 2022, y ahora solo tiene 150.000 migrantes irregulares más que Texas, una diferencia que era de 1,2 millones en 2007, acotó el Pew Research Center.
Nueva York con 650.000, Nueva Jersey con 475.000, e Illinois con 400.000, los tres gobernados por demócratas, completan la lista de los estados con más indocumentados.
Con información de agencias
