Karla Méndez
Tras el accidente sufrido por los Voladores de Papantla durante su ceremonia en la comunidad El Águila, en el municipio de Tihuatlán, la gobernadora Rocío Nahle García anunció que será necesaria una revisión exhaustiva de la infraestructura de cada uno de los palos utilizados en este tradicional ritual.
“Tendremos que hablar y ver con ellos, porque esto debe de servir de experiencia. Era una comunidad cercana, donde ellos tienen sus rituales, pero sí estaba muy endeble el palo don de suben”.
En entrevista, la mandataria estatal indicó que la Secretaría de Protección Civil deberá intervenir para llevar a cabo una supervisión detallada de los elementos empleados en las ceremonias, con el objetivo de garantizar la seguridad de los participantes al momento de ascender y ejecutar su danza ceremonial.
“Ayer en la tarde intervinieron aquí quirúrgicamente a uno, que es el que estaba más delicado, está bien, está recuperándose. Más tarde me van a pasar el reporte de cómo va su avance y los otros están en el hospital de Poza Rica estables”.
La gobernadora detalló que le estarán dando un informe actualizado sobre el estado de salud de los cinco voladores involucrados en el accidente.
El palo ceremonial se partió a la mitad mientras los danzantes realizaban el ritual, provocando una caída de más de 10 metros de altura. El accidente ocurrió durante una fiesta patronal dedicada al Sagrado Corazón.
Cinco voladores resultaron heridos: cuatro fueron trasladados al hospital de Poza Rica con fracturas y golpes, uno más fue trasladado al puerto de Veracruz para atención especializada.
Las autoridades sospechan que la humedad acumulada por las lluvias recientes debilitó la estructura de madera.
Este ritual totonaca, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, simboliza la conexión entre el cielo y la tierra. Sin embargo, este accidente ha reavivado el debate sobre la seguridad y mantenimiento de las estructuras utilizadas en estas ceremonias ancestrales.
