El empresario y exfuncionario venezolano Alex Saab se declaró este martes culpable ante una corte federal de Miami de los cargos de conspiración para lavado de dinero y realización de transacciones financieras ilícitas, en un giro respecto a la postura que había mantenido semanas atrás.
Saab, de 54 años, compareció personalmente ante la jueza Kathleen M. Williams, en la Corte del Distrito Sur de Florida, donde confirmó su cambio de declaración de “no culpable” a “culpable”.
“Culpable, señoría”, respondió el empresario durante la audiencia.
El cambio de postura se produjo después de que Saab alcanzara un acuerdo de culpabilidad de 12 páginas con la Fiscalía estadounidense. Aunque el contenido completo del pacto no fue revelado públicamente durante la audiencia, las autoridades confirmaron que el proceso contempla una posible pena máxima de hasta 20 años de prisión.
La sentencia definitiva está prevista para enero próximo.
Reconoce actividades ilícitas y ocultamiento de fondos
Durante la audiencia, Saab admitió su participación, junto con otras personas cuyas identidades no fueron reveladas, en una conspiración relacionada con actividades ilícitas, fraude, sobornos a funcionarios públicos y mecanismos destinados a ocultar el origen de los recursos.
El empresario también aseguró ante la jueza que su decisión de declararse culpable fue voluntaria y que no recibió amenazas ni presiones indebidas por parte de las autoridades estadounidenses.
La Fiscalía tampoco dio a conocer por ahora todos los términos del acuerdo, por lo que algunos aspectos sobre la posible condena y las condiciones pactadas permanecen bajo reserva.
El caso ha despertado especial atención debido a los vínculos que durante años han sido atribuidos a Saab con el entorno político y económico del gobierno de Nicolás Maduro.
Un caso relacionado con corrupción y un programa de alimentos
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la investigación está relacionada con un esquema de corrupción y con la explotación de un programa de asistencia social creado para proporcionar alimentos a sectores vulnerables de Venezuela.
Las autoridades estadounidenses sostienen que parte de los recursos obtenidos mediante ese esquema fueron transferidos a cuentas bancarias en Estados Unidos con el objetivo de ocultar su procedencia.
Saab, quien durante años fue señalado por Washington como presunto testaferro de Maduro, ya había enfrentado acusaciones de lavado de dinero en territorio estadounidense.
Sin embargo, su situación jurídica cambió en 2023, cuando fue liberado durante la administración del entonces presidente Joe Biden como parte de un intercambio que involucró a prisioneros detenidos en Venezuela.
Tras regresar a territorio venezolano, Saab se incorporó al gobierno de Maduro y posteriormente fue nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional.
De funcionario venezolano a acusado en Miami
La nueva causa comenzó después de que Saab fuera deportado a Estados Unidos desde Venezuela el pasado 16 de mayo, en un contexto político marcado por la llegada de Maduro a territorio estadounidense y su posterior proceso judicial en Nueva York.
Saab compareció por primera vez ante una corte estadounidense por los actuales cargos el 18 de mayo.
El empresario había sido detenido originalmente en Cabo Verde en 2020, cuando se encontraba en tránsito hacia Irán, y posteriormente fue extraditado a Estados Unidos.
Desde entonces, su caso se convirtió en uno de los expedientes judiciales más relevantes relacionados con figuras cercanas al gobierno venezolano.
Ahora, con su declaración de culpabilidad, Saab enfrenta una nueva etapa judicial en Estados Unidos, a la espera de que la jueza determine su sentencia definitiva en enero.
Saab también habló de las consecuencias de su detención
Durante la audiencia, el empresario aseguró que su paso por prisión y el proceso de extradición le provocaron consecuencias psicológicas.
Saab afirmó padecer síndrome de estrés postraumático derivado de su detención en Cabo Verde y de su posterior extradición a Estados Unidos. También señaló que toma medicamentos antidepresivos por las noches para poder dormir.
Su declaración de culpabilidad marca así un nuevo capítulo en un caso que durante años ha estado vinculado a las investigaciones estadounidenses sobre corrupción, lavado de dinero y operaciones financieras relacionadas con funcionarios y empresarios cercanos al gobierno venezolano.
La sentencia de enero permitirá conocer finalmente qué alcance tendrá el acuerdo alcanzado entre Saab y la Fiscalía y cuál será la pena que deberá cumplir por los delitos reconocidos ante la justicia estadounidense.
Con información de EFE
