Desde Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó su apuesta por fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y anunció que, al concluir su administración, el Estado mexicano podría controlar hasta el 65 por ciento de la generación eléctrica nacional, consolidando así uno de los proyectos más ambiciosos en materia energética de las últimas décadas.
Durante la inauguración de la Central de Ciclo Combinado Manzanillo III, la mandataria aseguró que el objetivo de su gobierno es garantizar que la energía permanezca como un recurso estratégico al servicio de las familias mexicanas y del desarrollo nacional.
“Fortalecer a la CFE significa amar a México”, expresó Sheinbaum ante trabajadores, directivos y autoridades, al destacar que la empresa pública es fundamental para preservar la soberanía energética del país.
La presidenta explicó que su administración contempla la incorporación de 28 mil megawatts adicionales al sistema eléctrico nacional, mediante nuevas centrales de generación, proyectos de energías limpias y esquemas de inversión que mantengan el control operativo en manos del Estado.
Entre las obras estratégicas destacan cinco nuevas plantas de ciclo combinado impulsadas por la CFE, así como infraestructura energética en Baja California Sur que combinará tecnologías convencionales con generación solar, fortaleciendo la confiabilidad del suministro eléctrico.
Sheinbaum subrayó que las reformas impulsadas en los últimos años han permitido recuperar el papel protagónico de la empresa pública dentro del sector energético. Recordó que, tras décadas en las que se privilegió la participación privada, hoy la CFE vuelve a ocupar una posición central en la planeación y producción de electricidad.
La mandataria también destacó que las modificaciones constitucionales aprobadas por el Congreso garantizan que la energía generada por la Comisión Federal de Electricidad tenga prioridad dentro del sistema eléctrico nacional, fortaleciendo su capacidad para atender la demanda creciente del país.
Asimismo, reconoció la labor de miles de trabajadores que diariamente operan la infraestructura energética nacional y aseguró que su experiencia y compromiso son esenciales para alcanzar las metas planteadas durante el sexenio.
“La energía es un asunto de seguridad, de desarrollo y de bienestar para las familias mexicanas”, sostuvo la presidenta, quien reiteró que el fortalecimiento de la CFE permitirá asegurar tarifas competitivas, ampliar la cobertura eléctrica y respaldar el crecimiento económico de México.
Con esta estrategia, el gobierno federal busca consolidar un modelo energético en el que el Estado mantenga el liderazgo en la generación eléctrica, garantizando que un sector considerado estratégico permanezca al servicio de la nación y de las futuras generaciones.
Con información de agencias
