Opinión de Alejandra Herrera
RESULTA que, ninguno de los diputados federales veracruzanos que “coordina” Zenyazen Escobar en la Cámara de Diputados ha salido en su defensa después del escándalo en el que se ha visto involucrado tras su supuesto yate que resultó incendiado el fin de semana en la zona del estero de Boca del Río con cuatro señoritas a bordo.
Ni siquiera la gobernadora, Rocío Nahle, atajó las acusaciones que pesan contra el exsecretario de Educación en la pasada administración estatal y, por el contrario, dijo que el tema ya se está investigando.
Es decir, nadie mete las manos por este personaje, quien a todas luces ha emprendido una campaña pública desesperada para desvirtuar los señalamientos de que es el verdadero dueño de la embarcación valuada en casi un millón de dólares, ni siquiera los de su partido, ni de su bancada, ni del gobierno del estado, con excepción única del exgobernador Cuitláhuac García, con quien operó la Secretaría de Educación.
A través de las redes sociales y en carrusel de medios Zenyazen Escobar intenta defender lo indefendible. Está tan adentrado en el caso que se ha convertido incluso en el vocero del supuesto “dueño”, asegurando que éste mandó a su abogado y también está absorbiendo todos los gastos del hospital en efectivo para que no quede huella de quién es, ¿y cómo no?, pues se confirmaría lo que ya se sabe.
El tema es muy delicado y al parecer el diputado lo sabe, por lo que no se ha despegado ni un solo momento del hospital ni del caso en el que cuatro jóvenes casi mueren en el incendio, incluso una estuvo a punto de que le amputaran una pierna.
La responsabilidad sería tan grande, que el legislador, a quien nadie defiende, intenta quitarse la culpa de lo ocurrido a como de lugar, pero el caso ya se está investigando.
RESALTA, por cierto, que la nueva dirigente de Morena, Ariadna Montiel, dijo que en ese partido se desechará a los corruptos. ¿Será que por eso el diputado anda tan preocupado y se desvive por desmentir los dichos?. Y es que con este escándalo se le caería la candidatura para repetir en la diputación federal o participar en la elección local, a donde tanto ansía regresar para el manejo nuevamente de la Jucopo.
El pueblo veracruzano ya está cansado de los escándalos y sobre todo de los excesos que ha habido en el pasado, lo que el diputado no parece entender, pues para librarse del yate, no tiene empacho en decir que andaba en moto acuática de paseo, portando, por cierto, un short de casi 6 mil pesos el puro calzoncillo.
Y es que lo ocurrido este fin de semana demuestra que sea como sea, el diputado va en contra de la austeridad de la 4T. Hubo de por medio un yate, una supuesta moto acuática, una zona exclusiva como es el estero, ropa cara, por lo que este tipo de conductas la gobernadora Rocío Nahle seguramente no las solapará y mucho menos cuando se expuso la vida de otras personas.
