El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que la selección de Irán participará en el Mundial de 2026 y que disputará sus partidos de la fase de grupos en Estados Unidos, tal como quedó definido en el sorteo realizado en diciembre, pese a las tensiones políticas y solicitudes previas para modificar la sede.
Durante su presencia en Antalya, al sur de Turquía, donde asistió al partido amistoso entre Irán y Costa Rica, el dirigente reiteró que no habrá cambios en la organización. “Irán estará en la Copa del Mundo”, afirmó en entrevista con AFP, al tiempo que expresó su satisfacción por el nivel del equipo iraní. “Estamos aquí para esto. Nos congratulamos porque es un equipo muy, muy fuerte. Estoy muy contento”, declaró durante el descanso del encuentro.
Infantino también señaló que ha mantenido contacto directo con jugadores y cuerpo técnico, asegurando que “todo va bien”, y subrayó que los encuentros “se jugarán donde tengan que jugarse, según el sorteo”.
De acuerdo con el calendario oficial del torneo —que se disputará del 11 de junio al 19 de julio de 2026—, Irán jugará sus partidos de la primera fase en territorio estadounidense: enfrentará a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles, y posteriormente a Egipto en Seattle. Su base de operaciones estará en Tucson, Arizona.
La confirmación se da luego de que la Federación Iraní de Fútbol, encabezada por Mehdi Taj, solicitara que sus encuentros se trasladaran a México, en lugar de Estados Unidos, petición que finalmente no prosperó.
El contexto geopolítico ha añadido incertidumbre a la participación iraní. A finales de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra la República Islámica, que respondió con ataques mediante misiles y drones contra objetivos israelíes y estadounidenses en la región.
En medio de estas tensiones, el expresidente estadounidense Donald Trump emitió mensajes contradictorios. Por un lado, sugirió que los jugadores iraníes podrían no estar “seguros” en territorio estadounidense; sin embargo, posteriormente afirmó que serían bienvenidos y garantizó condiciones de seguridad. “Será el evento deportivo más grande y más seguro de la historia de Estados Unidos. Todos los jugadores, autoridades y aficionados serán tratados como las ‘estrellas’ que son”, publicó en su red Truth Social.
La FIFA, por su parte, ha mantenido firme su postura de no modificar la sede ni el calendario del torneo. Incluso, durante el sorteo del Mundial en diciembre, Infantino otorgó un premio de la paz de la FIFA a Trump, con quien mantiene una relación cercana.
En Antalya, la presencia de Infantino —no anunciada previamente— incluyó encuentros con integrantes de la federación iraní, con quienes posó para fotografías antes del inicio del partido, según constató un periodista de AFP.
Entre la afición iraní, el posible impacto del conflicto también genera incertidumbre. Amir Moghaddam, un neurocirujano de 64 años presente en el estadio, expresó su deseo de ver a su selección en el Mundial. “Realmente espero que vayan al Mundial. Será algo estupendo para el pueblo iraní después de todo ese dolor de la guerra”, dijo, aunque reconoció dudas sobre si el gobierno permitirá el viaje a Estados Unidos ante posibles manifestaciones de opositores.
En el plano deportivo, los jugadores mantienen la esperanza. Antes del amistoso ante Costa Rica, el delantero Dennis Eckert Ayensa respondió con un breve “Inshallah” (“Si Dios quiere”) al ser cuestionado sobre la participación de su equipo en la próxima Copa del Mundo, reflejando la incertidumbre que aún rodea al combinado iraní a poco más de dos años del torneo.
Con información de agencias
