Opinión de José Luis Enríquez Ambell
En mayo de 1986,- previo a la Copa del Mundo de Fútbol en México,- ocho meses después de los sismos de septiembre de 1985, y que impactaron muy gravemente a la Ciudad de México, se creó el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), con la finalidad de establecer un sistema que permitiera a las autoridades y a la sociedad civil coordinarse de una manera eficiente entre la Federación, los Estados, los Municipios y la Sociedad.
Fue ya en 2014 que se decretó el 19 de septiembre Día de la Protección Civil en México, pero aún falta mucho por hacerse de manera integral por la sociedad en su conjunto.
Aquí en la entidad, la Secretaría de Protección Civil tiene una plataforma para la consulta del Atlas de Riesgos del Estado de Veracruz (AREV) que es una herramienta pública y gratuita que permite fortalecer las capacidades de prevención, preparación y respuesta ante los riesgos que pueden afectar a la población e infraestructura en el estado, y justo hace unas horas la Coordinadora Nacional Laura Velázquez Alzúa, dijo que esa herramienta es referente para muchos estados de la república.
Este hecho lo atestiguó la Gobernadora Rocío Nahle, en la Sala de Banderas, acompañada de los sectores institucionales convocados por el Consejo de Protección Civil.
Debo decir, que la Secretaria Guadalupe Osorno, es de las más eficientes colaboradoras de la Gobernadora Nahle, y reconocida por el entorno del sector oficial que preside.
Cabe decir que la herramienta (AREV) facilita la elaboración de los atlas municipales dado que actualmente menos del 25 % de los Ayuntamientos los tienen actualizados, aunque la culpa de los actuales viene de quienes les entregaron hace seis meses, pero lo grave es que las municipalidades sigan estas “irregulares” en ese terreno y eso que apenas inicia el periodo de lluvias y cambios atmosféricos en la entidad.
Lo anterior, habla de la poca o casi nula responsabilidad en términos incluso de actitud de los nuevos cuerpos edilicios, sino de la necesaria revisión de todos los alcaldes, síndicos, regidores, diputados locales, y, sobre todo, los Directores de Protección Civil municipales ante ese incumplimiento de un deber legal, que además no habla nada bien de quienes son Contralores Internos en los entes públicos del primer nivel de gobierno – ayuntamientos – como responsables de esas áreas de control y evaluación, pues más que sancionar hay que ayudarles en ser y hacer un mejor Gobierno frente a toda la población que representan, dado que la Protección Civil no tiene distingo alguno y es la herramienta básica contra la vulnerabilidad del patrimonio de las personas como de su seguridad y vidas humanas.
La actual plataforma de la SPC, que se denomina AREV (Atlas de Riesgos para el Estado de Veracruz), tiene y contiene información de toda la entidad desde localidades, población, fenómenos geológicos y zonas de inundación y esto ligado al Centro Nacional de Prevención de Desastres, “pero no basta si las municipalidades están fuera de la norma exigida”, y las lluvias ya están presentes en todo Veracruz.
Y todo ello es información estatal, y por eso se hace necesario que cada municipio cuente con su Atlas de Riesgo, donde el nivel de detalle esté focalizado de todos ellos y al grado de obtener datos calle por calle, localidad por localidad, ranchería por ranchería, pues todo ese universo está concatenado al INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).
Eso permite la búsqueda de lugares, la medición de distancias y sus áreas, la georreferenciación de puntos, líneas y polígonos, la descarga de información tabulada de capas específicas, la importación de archivos kml de Google Earth, además de la localización de los puntos específicos por nombre, direcciones o coordenadas.
DE SOBREMESA
En Veracruz la historia nos refiere que entre los meses de abril y noviembre – información que confirma la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) – entre el calor, las lluvias y las precipitaciones, ciclones, huracanes y frentes fríos destacan en el origen de los daños que por supuesto alteran cualquier presupuesto y su programación financiera en las instituciones de gobierno en todos sus niveles.
Cuando los daños climáticos llegan; “no hay dinero público que alcance”.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
Veracruz es de los estados que más afectado resulta por las lluvias, los ciclones tropicales en sus categorías de depresión tropical, tormenta tropical y huracán (ciclones intensos) y frentes fríos, de ahí la elevada necesidad de prepararse en todos los sentidos posibles, pero también aquí todos los ayuntamientos deben hacer lo que les corresponde.
Y es que contar con el Atlas de Riesgo – en regla – por todos los ayuntamientos, les enlaza con otras importantes áreas como; Desarrollo Urbano, Tesorería, Obras Públicas, Desarrollo Económico – entre otras – en términos de la autorización procedente o no, en todo tipo de construcciones urbanas y suburbanas, remodelaciones, adaptaciones, las obras de infraestructura social y lo que tenga que ver con el universo de asentamientos humanos que además de brindar ingresos favorece a la cultura de la prevención.
UN CAFÉ CON PILONCILLO
En síntesis, estando más caliente el clima se presenta el fenómeno de El Niño, y cuando está más frío de lo normal, La Niña, y en ambas situaciones revisten la necesidad de alterar los presupuestos públicos, lo que ahora lleva a que se consideren “a tiempo” para enfrentar “tiempos difíciles”, estimando recursos, pues las lluvias con desbordamientos ya están aquí, sin omitir a los socavones y movimientos de laderas.
¡ES CUANTO!
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