Restricciones de Trump reconfiguran la migración regional y convierten a México en destino clave

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Las políticas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han comenzado a modificar de manera significativa los movimientos migratorios en América del Norte. De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el endurecimiento de los controles fronterizos ha provocado una fuerte disminución en el número de personas que intentan cruzar irregularmente hacia territorio estadounidense y, al mismo tiempo, un incremento en los retornos hacia México.

Durante la presentación de su Estrategia Nacional 2026-2029, el organismo de Naciones Unidas señaló que el contexto migratorio mexicano experimentó un cambio profundo a lo largo de 2025. Mientras en 2024 se registró el ingreso irregular de alrededor de 1.2 millones de personas al país, el año pasado la cifra se redujo a poco más de 155 mil.

La OIM atribuye este descenso principalmente a las medidas implementadas por la administración Trump desde su retorno a la presidencia, las cuales han endurecido los procesos de ingreso y permanencia en Estados Unidos.

Sin embargo, el organismo aclaró que la migración irregular continúa siendo un fenómeno estructural en la región y que las causas que impulsan a miles de personas a abandonar sus países de origen siguen vigentes.

Paralelamente, México también ha registrado un aumento en el número de personas que buscan establecerse de manera temporal o permanente dentro de su territorio. Las solicitudes de regularización migratoria y residencia han mostrado un crecimiento sostenido ante las mayores dificultades para ingresar a Estados Unidos.

Según datos presentados por la organización, más de 160 mil mexicanos regresaron al país durante 2025, ya sea por decisión propia o como resultado de procesos de deportación y retorno forzado.

Elí Abraham Cruz, oficial nacional de Programas y Enlace Político de la OIM, explicó que actualmente se observa una reducción y posterior estabilización de los flujos migratorios tanto en México como en otras naciones de la región.

Ante este nuevo escenario, la organización internacional insistió en la necesidad de fortalecer políticas públicas que coloquen a las personas migrantes en el centro de la atención institucional. La propuesta contempla no solo asistencia humanitaria, sino también estrategias de integración económica, acceso a servicios y mecanismos de protección para quienes decidan permanecer en territorio mexicano.

La estrategia presentada para el periodo 2026-2029 incluye además acciones para fortalecer la respuesta ante desplazamientos relacionados con fenómenos climáticos, ampliar las rutas de migración regular y reforzar los programas de asistencia para poblaciones vulnerables.

Los datos de la OIM también reflejan un cambio en las expectativas de quienes migran. En 2025, el 46 por ciento de las personas encuestadas manifestó que México era su destino final, cifra que prácticamente duplicó el 24 por ciento registrado un año antes.

Actualmente, la comunidad migrante en México está integrada principalmente por personas provenientes de Venezuela, que representan la mitad del total. Le siguen Honduras, Guatemala, Colombia y Ecuador entre los principales países de origen.

Especialistas consideran que estos cambios podrían consolidar a México como un país de destino y no únicamente de tránsito, un reto que exigirá nuevas estrategias de atención, integración y desarrollo en los próximos años.

Con información de EFE

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