Café de mañana | LLUVIAS Y RIESGOS POR LOS SOCAVONES Y MOVIMIENTOS DE LADERAS EN VERACRUZ

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Opinión de José Luis Enríquez Ambell

Las lluvias intensas que se han venido presentando y que las autoridades responsables han pronosticado e informado, son factor que produce riesgos por la saturación del suelo ante las filtraciones de fosas sépticas y aguas domésticas, además de los cortes y las excavaciones inadecuadas —muchas veces— para la construcción de obras a través de los titulares de las áreas de desarrollo urbano que lo autorizan.

Así mismo, las vibraciones con maquinaria o con el tránsito de vehículos pesados aumentan la inestabilidad del terreno, sin descontar las sobrecargas en el suelo por construcciones y la cada día mayor deforestación de áreas, incluso protegidas, los sismos o la actividad volcánica que sacude el suelo por diversas razones.

Cabe decir que la inestabilidad de laderas, y a la que expertos aseguran que es un proceso de remoción de masa, se puede definir como “la pérdida de la capacidad del terreno natural para autosustentarse, lo que deriva en sus reacomodos y colapsos”.

Este proceso de movilidad se presenta sobre todo en zonas montañosas, como hace unas horas en Xico, cerca de Xalapa, donde la superficie del terreno adquiere diversos grados de inclinación.

Así pues, en regiones del norte, centro y sur de Veracruz suelen estar presentes en algún momento, y más aún ante la existencia de suelos arcillosos. Las autoridades de Protección Civil del Gobierno Estatal y los Ayuntamientos veracruzanos,- de ahí la importancia de contar con Atlas de Riesgos,- de la mano con el Centro Nacional de Prevención de Desastres,- y suelen hacer recomendaciones en torno a la necesidad de reubicar a las comunidades desde que se empiezan a instalar y edificar viviendas en sitios de riesgo, lo que valdría la pena es que los diversos sectores de gobierno en sus tres niveles pusieran mayor atención.

Después de presentarse daños y afectaciones por los llamados movimientos de laderas, las recomendaciones sobran en términos de mantenerse alejados de las áreas de derrumbe o deslizamiento.

Las gravitaciones de suelos y rocas han venido causando no solo daños materiales, sino también la pérdida de vidas humanas en recientes años en Veracruz, lo que debe alertarnos a toda la población.

Las afectaciones a las laderas naturales están resultando de los procesos erosivos que han provocado la extensión de hechos destructivos en varias regiones del estado, como consecuencia, y sobre todo, por el cambio climático. Expertos aseguran que los “movimientos de laderas” afectan en medio de todas las vertientes que se presentan en esta época de lluvias y que, se asegura, durante junio y este año de 2026 serán en mayor cantidad, lo que lleva a esos “procesos geodinámicos”, los más frecuentes son llamados “movimientos de ladera”. Y es que estos logran afectar la superficie terrestre y dan lugar a movimientos del terreno a través de características muy diversas, pero también en magnitud y velocidad, situación que aumenta los riesgos sobre todo humanos.

Por cierto, existen otro tipo de similares gravitaciones, y aunque menos extendidos, igualmente están asociados a determinados tipos de materiales y condiciones, que son llamados “hundimientos”.
En tramos carreteros en varias regiones, ante la existencia de laderas inclinadas en áreas de montaña, cerros, lomas y sierras, incluyendo en zonas ubicadas en áreas urbanas por viviendas, se pueden presentar inestabilidades en el periodo de lluvias. Y esto debe alertar a los automovilistas.

DE SOBREMESA

La aparición creciente de los socavones son problemas que empiezan a crecer en términos de apariciones, y que tienen su origen en causas naturales, pero también son resultado de irregularidades en el desarrollo urbano por cuanto hace a la falta de planeación y control en esas áreas de Ayuntamientos; en los casos municipales, y en lo carretero, dependiendo de instancias de comunicaciones y obras públicas, en lo federal, estatal, municipal o privadas de existir concesión vial.

Naturalmente se sabe que los socavones se hacen presentes por la disolución de rocas solubles, como la caliza, el yeso o la sal, bajo la acción de agua ligeramente ácida que se infiltra en el suelo por algún escurrimiento o fuga.

Y ahora las lluvias severas y la longevidad en la infraestructura urbana y carretera —pavimento, agua, drenaje pluvial y sanitario— en ciudades y localidades de Veracruz, y donde sobresalen unas más que otras, estarían llevando a la posibilidad de una constante aparición de los socavones en calles, avenidas —sin omitir carreteras— y esas roturas parciales nos llevan al riesgo de la tranquilidad poblacional, pues todos y sin distingo necesitamos de la movilidad para efectos de traslados, ya que en temporada de lluvias el problema relativo a la aparición de socavones crece, porque la cantidad de agua aumenta y la erosión se incrementa, pero no es fácil detectarlos, pues tardan en formarse, aunque muchas veces se pueden observar indicios al hacerse hoyos en el asfalto urbano o carretero.

Expertos como nuestro muy querido ingeniero don Miguel Hernández Rodríguez, uno de los pocos expertos xalapeños en materia de agua, drenaje y saneamiento, “me comentó en alguna ocasión que el agua pesa”, y “siendo con un mayor volumen pone a prueba a la infraestructura carretera y vial, pero sobre todo a la falta de planeación del desarrollo urbano”. Y me explicó: “las lluvias son fenómenos y agentes erosivos que llegan incluso a romper la tubería y se va infiltrando”. Y además, según estudios de geólogos, el abatimiento de agua subterránea también provoca el hundimiento del suelo.

Recuerdo que en una tarde lluviosa, con una taza de café que me invitó el ingeniero Miguel Hernández en su oficina, donde ahora está la SIOP, me dijo que : “si la red hidráulica tiene un programado mantenimiento, planeado y se van colocando nuevas tuberías que resistan la deformación y cuenten con mayor elasticidad, menos rígidas, evitará grandes inversiones antes de que sea demasiado tarde para esas obras de infraestructura”.

En concreto, como hablan los albañiles: “no hay que esperar a las lluvias de cada año para saber de los límites de la red hidráulica”.

Dicho de otra forma, y sin saber de esos temas, pero como un servidor público de carrera que he tenido la oportunidad de trabajar, puedo sostener que la aparición de socavones, la alta demanda de agua, las lluvias cada vez más atípicas, los fenómenos de El Niño y La Niña, entre otros de los problemas que estamos enfrentando, demandan soluciones colegiadas y con especialistas de varias disciplinas como ingenieros civiles, ingenieros sanitarios, ingenieros geólogos, ingenieros hidráulicos y algunos profesionales más, pues dejar de hacerlo podría agravar la situación en Veracruz.

¡ES CUANTO!

enriquezambell@gmail.com;
enamjl62@gmail.com

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