Lo que yo pienso | ¡VAI, BRASIL!

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Opinión de Juan Javier Gómez Cazarín.

Hoy se me antoja comer tacos de picaña con tortilla de maíz para celebrar. Tacos mexicanos con picaña de Brasil.

Estoy seguro de que, en toda América Latina, este es un lunes muy feliz para todos los que llevamos en el corazón la ideología progresista.

La victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva frente a un candidato de la ultraderecha internacional resuena en toda la región continental como un mensaje de ánimo y esperanza.

Su triunfo lo sentimos nuestro y, por eso, con toda razón lo celebramos desde aquí.

Ni la descarada manipulación de los medios y las redes sociales, ni los millones de dólares gastados en campañas sucias, ni ninguna trampa o marrullería de la derecha pudieron contra la fuerza más poderosa de la democracia: la decisión de un pueblo que no quiere regresar al pasado y que no se traga las mentiras de los neoliberales.

La neta, el resultado de la primera vuelta, a principios de mes, sí fue un golpe a nuestro ánimo. Nadie se esperaba ese resultado y los pronósticos eran malos. Fue como si nos hubieran metido un gol en el primer tiempo y, por momentos, parecía que íbamos a perder.

Pero la Selección de Brasil, como las grandes, remontó el marcador para terminar ganando de la mejor manera. Nomás que, en este caso, la Selección fue todo el pueblo brasileño y los goles fueron votos.

Por eso, desde México, les decimos: “¡Vai, Brasil!”. México y su izquierda no estamos solos en el continente. Un continente asediado por los lobos de la ultraderecha que se quedarán con hambre de tacos y de picaña.

Y, aquí en México, nos vemos en el 2027.

P. D. Y un ejemplo de lo peor, de lo más impresentable de la derecha en México, el corrupto evasor de impuestos Ricardo Salinas Pliego, viviendo en su mundo de mentiras y fantasías, celebrando anoche (según él) el triunfo de la derecha en Brasil. Eso le pasa por ver puro TV Azteca y creer que son verdad las mentiras que ahí escupen un día sí y otro también. Pero está bien, que siga soñando en su burbuja de fantasía, que cuando se despierte, en el 2027, el despertar será amargo para él y sus cómplices neoliberales.

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