Opinión de Luis Alberto Romero
Diversos medios de Veracruz retomaron la denuncia pública de un oncólogo veracruzano sobre la supuesta falta de medicamentos, materiales e insumos básicos en hospitales de alta especialidad de la entidad. Entre lágrimas, el médico habló de las dificultades que, según su testimonio, enfrentan trabajadores de la salud y pacientes; señaló que la escasez de suturas, guantes, soluciones y antibióticos afecta a distintos hospitales del estado.
El especialista mencionó entre las unidades afectadas al Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, el Centro de Alta Especialidad de Xalapa, el Hospital Rafael Lucio y el CECAN; también sostuvo que las movilizaciones del personal médico no responden a intereses políticos, sino a la necesidad de contar con las herramientas indispensables para atender a los pacientes.
La respuesta de las autoridades del sector salud fue mostrar evidencias fotográficas del abasto existente en los hospitales señalados, con farmacias y almacenes que exhiben medicamentos, material de curación y cajas con insumos.
La gobernadora Rocío Nahle ha realizado recorridos de supervisión por 26 hospitales para revisar directamente el abasto, las condiciones de los inmuebles y la operación de los servicios; durante estas visitas se han establecido medidas para mejorar el control de inventarios, redistribuir excedentes entre unidades y evitar que medicamentos e insumos se pierdan por caducidad.
Uno de los cambios planteados es la incorporación de farmacias y almacenes hospitalarios al Sistema de Administración y Control de Inventarios de Abasto, SACIA; la intención es conocer las existencias en tiempo real y facilitar el traslado de medicamentos de una unidad a otra cuando exista un excedente o una necesidad extraordinaria. También se proyecta la construcción de almacenes hospitalarios, debido a que algunas unidades fueron edificadas cuando atendían a una población menor y hoy enfrentan una demanda mucho mayor.
La estrategia no se limita al abasto; incluye también la rehabilitación de hospitales, la instalación de equipos de aire acondicionado, la renovación de instrumental quirúrgico, la reparación de quirófanos y elevadores, así como la ampliación de comedores y salas de espera. En Coatzacoalcos, Cosoleacaque, Oluta-Acayucan, Catemaco, San Andrés Tuxtla y Santiago Tuxtla se han identificado necesidades específicas y se han establecido compromisos para atenderlas; también se contempla fortalecer servicios como laboratorio, transfusión sanguínea, diagnóstico por imagen y atención especializada.
Hay además una apuesta por modificar la forma en que operan algunos servicios hospitalarios; LIMPIAVER asumirá directamente tareas de limpieza, alimentación y lavandería en distintas unidades, con el propósito de mejorar su funcionamiento y reducir la dependencia de servicios subrogados.
El objetivo es garantizar servicios de salud gratuitos a una población de más de ocho millones de veracruzanos; ello implica que los medicamentos estén disponibles cuando un paciente los necesita, que existan médicos y personal suficiente, que los equipos funcionen y que los hospitales tengan condiciones dignas para atender.
Ese es el reto que enfrenta actualmente el sistema de salud en Veracruz, que los medicamentos, los insumos, el equipo y la atención lleguen de manera efectiva a quien los necesita.
@luisromero85
