A partir de enero de 2027, el Servicio Universal de Salud comenzará a operar una red de 12,750 consultorios en 24 entidades. El propósito es que cualquier persona pueda recibir una primera valoración médica, sin importar si está afiliada al IMSS, al ISSSTE, al IMSS Bienestar o a Pemex.
El modelo busca atender problemas de salud que puedan resolverse en el primer nivel y establecer una ruta para quienes necesiten servicios de mayor complejidad. Alejandro Svarch, director general del IMSS Bienestar, explicó que ningún paciente deberá ser rechazado: cada persona será recibida y evaluada, y se le orientará sobre los siguientes pasos.
Cuando la condición requiera atención especializada u hospitalaria, los consultorios podrán canalizar al paciente a una unidad de segundo nivel. Según Svarch, se establecerán turnos protegidos para esas referencias, con la intención de dar continuidad a la atención.
Atención de primer contacto
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que las consultas serán gratuitas y que cada establecimiento dispondrá de 60 medicamentos básicos para tratar los padecimientos más comunes en este nivel. Si durante la consulta el personal detecta un problema de mayor gravedad, deberá dirigir a la persona a un centro de salud o a un hospital.
La valoración también podrá servir para identificar necesidades preventivas y otros riesgos. El esquema contempla criterios comunes para diagnóstico, medicamentos, insumos y pruebas de laboratorio, así como un expediente electrónico compartido entre instituciones.
Los consultorios se instalarán en distintos espacios, entre ellos casas de salud fuera de uso, inmuebles públicos y centros de trabajo. Cada punto contará con internet y una computadora para registrar la información clínica y facilitar su consulta dentro de la red.
Adecuaciones y contratación de personal
Las comunidades participarán en la preparación de los inmuebles. De acuerdo con Eduardo Clark García, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, las asambleas comunitarias se realizarán del 2 al 25 de octubre para definir trabajos menores, como pintura o impermeabilización.
Los recursos se entregarán directamente a comités comunitarios, que estarán a cargo de realizar las mejoras, bajo un esquema similar al de “La Clínica es Nuestra” y “La Escuela es Nuestra”.
La puesta en marcha también requiere contratar personal. El gobierno abrió una convocatoria para médicos, enfermeras, técnicos y auxiliares, incluidos recién egresados y profesionales jubilados. Desde el inicio del registro, el 14 de septiembre, cerca de 73,000 personas habían presentado su postulación. Quienes estén jubilados podrán participar sin perder su pensión y recibirán un pago por el trabajo que realicen.
Con información de agencias
