Opinión de Yamiri Rodríguez Madrid
La semana pasada abordábamos en este mismo espacio la negligencia criminal del Grupo Más que, al no atender los múltiples reportes de fugas, obras inconclusas, hundimientos y socavones, provoca pérdidas millonarias, pero también pone en riesgo todos los días a cientos de personas. Ahora suman una raya más al tigre al provocar que este año el Ayuntamiento de Veracruz deje de percibir 62 millones de pesos para agua y saneamiento.
Es cierto que, en este año, la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo dispuso que, del presupuesto total para obras y acciones, 86 millones 536 mil pesos -es decir 9.3 por ciento-, se destinaran para drenaje y saneamiento. Los 62.2 millones que se perdieron por culpa de la filial de la empresa española Acciona es el 71 por ciento del monto presupuestado para este fin.
¿Cómo es que el Puerto dejó de percibir esa cantidad millonaria por culpa de Grupo Más? Pues la presidenta municipal Hernández Espejo gestionó la inclusión en el Programa de Estímulos de Agua y Saneamiento (PEAS) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), pero la concesionaria heredada por pasadas administraciones se negó a participar y aportar la contraparte requerida.
Pese a que han hecho negocio en el Puerto desde 2015, mediante el oficio GMAS-IMA-AC-0279-26, la empresa se negó rotundamente a firmar convenio o documento alguno derivado del programa y dejó en claro que tampoco se sumará a convenios equivalentes que se propongan en ejercicios fiscales posteriores, para que ya ni se tomen la molestia prácticamente de exigirle cumpla con su responsabilidad.
La autoridad municipal no está pidiendo nada extraordinario ni excesivo, pues en el título de concesión que firmó hace 11 años, hay un apartado que incluye el compromiso de inversión superior a siete mil millones de pesos durante los 30 años de vigencia. Ya se imaginará que en más de una década no han cumplido con un solo peso, pues si no pueden ni arreglar un hundimiento, mucho menos quieren desembolsar un centavo de lo que les toca.
Con esos 62.2 millones de pesos en este año se pudo haber concluido y puesto en operación la planta de tratamiento Olmeca, junto a Laguna Real, en beneficio de miles de habitantes de varias colonias, además de otras obras relacionadas con agua y saneamiento, como el ampliar la atención de aguas residuales en Floresta, Flores del Valle, López Mateos y Luis Echeverría. Eso sí, su recibo de cobro se los va a enviar puntualito.
Una vez más, cuando firmaron la concesión, haciendo el negocio de su vida, creyeron que se llevaban el oro a cambio de espejos, pero la autoridad municipal será insistente en que cumplan con su parte y den un servicio de calidad a las y los veracruzanos. Mientras tanto, con lo que hay, Rosa María sigue trabajando.
@YamiriRodriguez
