ColumnaSinNombre | NO LOS DISTRAIGAN

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Pablo Jair Ortega

“Cuando tu enemigo se esté equivocando, no lo interrumpas”, es una frase que se le atribuye a Napoleón (el militar francés, no el cantante hidrocálido).

Recientemente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo retomó esta máxima para ironizar sobre la estrategia de una oposición que, ante la falta de argumentos y propuestas, insiste en el golpeteo político y las falsedades.

La frase bien podría aplicarse también en el terruño veracruzano.

Los partidos PRI, PAN y Movimiento Ciudadano no han logrado desestabilizar al gobierno de Rocío Nahle (por más que se engañan con “likes” y “views” en redes sociales). Basta observar la constante presencia de sus dirigentes nacionales en Veracruz y la intensidad de sus declaraciones, mismas que se incrementarán, seguramente, conforme se acerque la fecha de las próximas elecciones.

Hace apenas dos semanas estuvo en la entidad el presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, acompañado de la nueva dirigencia estatal, bajo el discurso de la “defensa” de las familias veracruzanas y la seguridad.

El fin de semana pasado, Dante Delgado, líder moral y fundador de Movimiento Ciudadano, acusó a Rocío Nahle de persecución política y llamó a “rescatar” el estado de derecho.

Y esta semana fue el turno del priista Alejandro Moreno Cárdenas.

Tanta visita, tanta declaración y tanto interés repentino por Veracruz difícilmente pueden pasar desapercibidos. No cabe duda: lo que está haciendo la gobernadora Rocío Nahle los ha puesto nerviosos rumbo a las elecciones federales y estatales.

Mientras tanto, del otro lado siguen ocurriendo cosas mucho más interesantes y de verdadera repercusión social.

El mes cerró con una noticia que, más allá del discurso político, tiene un impacto directo en la vida de cientos de familias: el ingenio azucarero San Pedro —ubicado en el municipio de Lerdo de Tejada— no cerrará. La decisión de rescatarlo y convertirlo en un organismo público descentralizado, bajo control del Gobierno del Estado, permitirá preservar una actividad histórica y, sobre todo, la estabilidad económica y social de la región.

A ello se suma la creación de la primera Escuela Veracruzana de Servicios Turísticos y, quizás lo más relevante, es su carácter gratuito. No es un anuncio menor en un estado donde el turismo representa una de las actividades económicas con mayor dinamismo y potencial de crecimiento. Además, el proyecto cuenta con la asesoría de especialistas de primer nivel.

En educación también hay una apuesta de fondo: la meta del sexenio es que todos los estudiantes de educación básica reciban sus útiles escolares en cada ciclo escolar, al tiempo que se atienden las necesidades de mobiliario y mantenimiento de los 25 mil planteles de la entidad.

No es cosa menor. Veracruz avanza hacia una gratuidad educativa que no se quede solamente en el texto constitucional, sino que se refleje en las condiciones reales en las que niñas, niños y jóvenes acuden todos los días a las aulas.

Pero, además de los anuncios y los proyectos, hay algo que también comienza a distinguir a este gobierno: la presencia.

La Gobernadora ha mostrado disposición para escuchar y sensibilidad ante los problemas, como ocurrió con el abasto de insumos en hospitales como el Regional de Alta Especialidad de Veracruz y el Centro de Alta Especialidad de Xalapa.

Rocío Nahle ha insistido en la importancia de escuchar y caminar el territorio, porque es ahí donde aparecen los problemas y donde se conocen las necesidades reales de la gente.

No desde una oficina. No desde los cafés. No desde las declaraciones. Mucho menos desde el enojo.

Pero quizás lo más conveniente sea no interrumpir a los “críticos”.

Y respecto al tema que ha dominado la conversación pública en Veracruz durante los últimos días, sobre los tres familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador trabajan en el Gobierno del Estado.

La pregunta es: ¿ser sobrino de un expresidente cancela el derecho de una persona a trabajar en el servicio público?… Pues claro que no…

No obstante, la narrativa del PRIANMC raya en el cinismo y la incongruencia moral, cuando por décadas las familias Yunes y otros del círculo se turnaban las alcaldías, diputaciones, senadurías, etcétera, pero ahora resulta que ahora son ellos los que se indignan.

Solo basta ver la desesperación por el anhelo de volver a un régimen que tanto daño hizo a Veracruz. Que no quede la menor duda que el pueblo se cansó de ellos y por eso dieron paso a la transformación en Veracruz.

Y si no me creen, ahí están los resultados recientes de las urnas.

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