Nepal intensifica la búsqueda de 900 trabajadores atrapados tras devastadoras inundaciones; usan explosivos para abrir túneles

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Una carrera contra el tiempo se mantiene este jueves en Nepal, donde equipos de rescate continúan buscando a cerca de 900 trabajadores de centrales hidroeléctricas cuyo paradero permanece desconocido después de las devastadoras riadas que golpearon distintas regiones del país.

Las autoridades nepalíes enfrentan una complicada operación debido a que numerosos accesos quedaron sepultados por toneladas de lodo, mientras que varios túneles subterráneos permanecen bloqueados. La esperanza de los equipos de emergencia es lograr ingresar a estas estructuras y determinar si existen personas atrapadas con vida.

El operativo se concentra principalmente a lo largo de la cuenca del río Trishuli, una de las zonas más afectadas por el desastre y donde se encuentran diversos proyectos hidroeléctricos.

El Ejército de Nepal informó que decenas de elementos trabajan en los complejos Langtang Hydro, Chilime Hydro, Rasuwagadhi y Trishuli-3, entre otras instalaciones afectadas por la fuerza del agua y los deslaves.

Utilizan explosivos para abrirse paso

La magnitud de los daños ha obligado a los rescatistas a utilizar maquinaria pesada y métodos de intervención más agresivos para intentar despejar los accesos.

En uno de los puntos de búsqueda, cerca de un centenar de rescatistas trabajan con cinco retroexcavadoras y han utilizado explosivos para tratar de desbloquear la entrada de un túnel que quedó cubierto por el lodo.

Las condiciones del terreno dificultan considerablemente las labores, ya que los equipos deben retirar grandes cantidades de material antes de poder avanzar hacia las zonas subterráneas.

La prioridad es localizar a los trabajadores que continúan desaparecidos y determinar si algunos de ellos pudieron quedar refugiados dentro de los túneles o instalaciones hidroeléctricas.

Rescatistas internacionales se suman a la búsqueda

Ante la dimensión de la emergencia, Nepal solicitó apoyo internacional para reforzar las labores de búsqueda en las estructuras afectadas.

Especialistas procedentes de India, China y Corea del Sur se incorporaron a los trabajos junto con las autoridades y equipos de rescate nepalíes, particularmente en las zonas donde las condiciones requieren conocimientos especializados para intervenir túneles y complejos hidroeléctricos.

El primer ministro nepalí, Balendra Shah, informó previamente que 279 personas habían sido rescatadas de los complejos hidroeléctricos afectados, aunque todavía permanece un número considerable de trabajadores cuyo paradero no ha podido ser confirmado.

Una tragedia que deja miles de víctimas

Las riadas registradas el pasado 26 de agosto provocaron uno de los desastres más graves de los últimos años en Nepal.

El agua y los deslaves causaron daños severos en centrales hidroeléctricas, viviendas y otras instalaciones, además de destruir o afectar carreteras y puentes en diferentes distritos.

El último balance difundido por las autoridades nepalíes reporta al menos mil 252 personas fallecidas y 4 mil 216 desaparecidas, cifras que podrían modificarse conforme continúen las labores de búsqueda y recuperación.

La emergencia también alcanzó al Tíbet, donde las autoridades chinas reportaron 21 personas fallecidas y 541 desaparecidas.

Mientras los equipos de emergencia retiran toneladas de lodo y buscan abrirse paso hacia los túneles, las autoridades mantienen la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los cientos de trabajadores cuyo destino todavía se desconoce.

La operación se mantiene así bajo una enorme presión, debido al paso de los días y a las dificultades que representa acceder a las instalaciones sepultadas por la inundación.

Con información de EFE

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