Gobierno busca regulación consensuada del uso de celulares en escuelas

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, planteó la necesidad de construir una regulación consensuada sobre el uso de celulares y tecnología en las escuelas, al señalar que el objetivo no debe limitarse a prohibir estos dispositivos dentro de los planteles, sino generar un cambio cultural que involucre también a las familias.

Durante la conferencia matutina, la mandataria federal explicó que el Gobierno de México trabaja en la recopilación de evidencia científica sobre los efectos del uso intensivo de teléfonos celulares y redes sociales, con la finalidad de poner esta información a disposición de madres, padres y tutores.

“Tenemos que hacer concientización porque si solo prohíbes, pues a lo mejor prohíbes que en las escuelas se use el celular; después llegas a la casa y puedes estar con tu hijo o hija cinco o seis horas con el celular en la mano”, señaló.

Sheinbaum advirtió que el uso excesivo de dispositivos electrónicos puede tener consecuencias en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes, debido a que actualmente gran parte de las actividades sociales y de entretenimiento se trasladan a las plataformas digitales.

Consideró que el impacto no solo corresponde al ámbito individual, sino que puede tener repercusiones para el desarrollo social del país si las nuevas generaciones mantienen hábitos de consumo digital sin límites adecuados.

SEP advierte que el problema no se limita a las escuelas

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que la discusión sobre el uso de celulares no puede enfocarse únicamente en los centros educativos, ya que una parte importante del tiempo que niñas, niños y adolescentes pasan frente a una pantalla ocurre en sus hogares.

Explicó que el cerebro de los menores aún se encuentra en proceso de desarrollo, por lo que la exposición prolongada a dispositivos digitales puede generar efectos más profundos y duraderos.

Además, alertó sobre el funcionamiento de los algoritmos de las plataformas digitales, al señalar que muchas aplicaciones están diseñadas para mantener la atención de los usuarios mediante contenidos que generan mayor interacción, incluso cuando estos pueden ser perjudiciales.

Delgado afirmó que el reto consiste en establecer medidas que permitan aprovechar la tecnología como herramienta educativa, pero evitando prácticas que afecten la salud, la convivencia y el desarrollo de los estudiantes.

Especialistas alertan sobre efectos del uso problemático de tecnología

La maestra en Orientación Psicológica y especialista en prevención de adicciones, Tania Jiménez García, explicó que el llamado “uso problemático de la tecnología” puede compartir mecanismos similares con otros comportamientos adictivos.

Detalló que actividades como el uso constante de redes sociales, videojuegos, apuestas digitales o consumo de contenidos generan una liberación elevada de dopamina, un neurotransmisor relacionado con la sensación de placer y recompensa.

Sin embargo, señaló que la exposición permanente a estímulos digitales puede provocar una sobreestimulación del cerebro, lo que reduce la respuesta ante actividades cotidianas y puede generar dificultades para encontrar satisfacción en experiencias fuera de las pantallas.

Entre los principales indicadores de un uso problemático mencionó:

  • Pérdida de control sobre el tiempo frente al celular.
  • Necesidad constante de volver a utilizar el dispositivo.
  • Continuar con el uso pese a consecuencias negativas.
  • Aumento progresivo del tiempo de exposición.
  • Irritabilidad, ansiedad o enojo al intentar reducir su utilización.

Adolescencia, una etapa clave para regular el uso digital

Lucía Magis Weinberg, investigadora de la Universidad de Washington especializada en neurodesarrollo, explicó que la adolescencia representa una etapa fundamental para la formación del cerebro, periodo que se extiende aproximadamente entre los 10 y 25 años de edad.

La especialista señaló que las redes sociales, videojuegos y otras plataformas digitales activan intensamente los sistemas cerebrales de recompensa, favoreciendo la creación de hábitos automáticos.

También destacó que diversas investigaciones han encontrado una relación entre mayor tiempo frente a pantallas y alteraciones en áreas cerebrales relacionadas con la atención, aumento de distracciones, mayor frustración y dificultades para mantener la concentración.

Asimismo, alertó que el acceso temprano a teléfonos inteligentes, particularmente antes de los 12 años, puede asociarse con afectaciones en procesos relacionados con el desarrollo cognitivo.

Proponen límites y acompañamiento familiar

Ante este panorama, especialistas recomendaron fortalecer el acompañamiento de madres y padres de familia, establecer horarios y espacios libres de dispositivos, fomentar la convivencia presencial y promover políticas públicas que impulsen plataformas digitales seguras y adecuadas para cada grupo de edad.

El Gobierno federal mantiene abierta la discusión sobre el uso de celulares en escuelas con la intención de encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento educativo de la tecnología y la protección del desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.

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