La posible llegada del fenómeno climático de El Niño durante los próximos meses mantiene en alerta a la comunidad científica internacional debido al riesgo de un nuevo episodio de blanqueamiento masivo de arrecifes de coral, considerado uno de los principales indicadores del deterioro de los ecosistemas marinos.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) advirtió que existe un alto riesgo de afectaciones para los arrecifes localizados en gran parte del Pacífico Norte, incluido Hawái, así como en Florida y la región del Caribe.
De acuerdo con las previsiones del organismo, El Niño provocará un aumento significativo de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, superando en algunos casos los dos grados centígrados por encima de los valores habituales. Los especialistas incluso contemplan la posibilidad de que se desarrolle un denominado “Superniño” hacia finales de año, caracterizado por un calentamiento aún más intenso.
El incremento de la temperatura del agua genera estrés térmico en los corales, lo que provoca la expulsión de las algas microscópicas que viven en sus tejidos y les proporcionan color y nutrientes. Como consecuencia, los arrecifes adquieren una apariencia blanquecina y, si las condiciones extremas persisten, pueden morir.
Las simulaciones realizadas por la NOAA estiman una probabilidad de entre 60 y 90 por ciento de que ocurra un evento de blanqueamiento masivo entre junio y septiembre, principalmente en el Pacífico ecuatorial, aunque también podrían registrarse afectaciones en otras regiones oceánicas.
El coordinador del Programa de Vigilancia de Arrecifes de Coral de la NOAA, Derek Manzello, señaló que los eventos de blanqueamiento se han vuelto cada vez más frecuentes y difíciles de delimitar debido al aumento sostenido de las temperaturas oceánicas.
“Estamos en una era en la que los arrecifes se blanquean casi anualmente”, advirtió el especialista, quien explicó que los científicos recurrirán cada vez más a observaciones directas en campo para determinar la magnitud de estos eventos.
Los antecedentes muestran una tendencia preocupante. Desde 1998, cada episodio importante de El Niño ha estado acompañado por fenómenos de blanqueamiento coralino, cuyos efectos han aumentado tanto en extensión como en intensidad.
Los eventos más recientes ocurrieron entre 2023 y 2025 y afectaron aproximadamente al 84 por ciento de la superficie mundial de arrecifes de coral, una cifra sin precedentes para estos ecosistemas considerados fundamentales para la biodiversidad marina.
Actualmente, investigadores buscan comprender por qué cerca del 16 por ciento de los corales logró resistir las altas temperaturas registradas durante los últimos eventos. El objetivo es identificar mecanismos naturales de adaptación que permitan fortalecer la conservación de estas especies, esenciales para miles de organismos marinos y para la protección de las costas frente al oleaje y las tormentas.
Los arrecifes de coral albergan alrededor de una cuarta parte de toda la vida marina conocida, pese a ocupar menos del uno por ciento del fondo oceánico, por lo que su deterioro representa una amenaza no solo para la biodiversidad, sino también para las comunidades humanas que dependen de ellos para actividades como la pesca y el turismo.
Con información de agencias
