El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a Pam Bondi de su cargo como fiscal general en un movimiento sorpresivo que ocurrió horas antes de dirigir un mensaje a la nación sobre el conflicto con Irán.
De acuerdo con información difundida por Fox News, el cargo será ocupado por el actual fiscal general adjunto, Todd Blanche, quien asumiría la responsabilidad en un momento de alta tensión internacional.
Fuentes cercanas señalaron que Bondi sostuvo una reunión con Trump la noche del miércoles en el Despacho Oval, donde el mandatario le comunicó directamente su destitución. El encuentro ocurrió poco antes del discurso presidencial enfocado en la situación en Medio Oriente.
Según los reportes, para el momento en que Trump subió al podio, Bondi ya había sido removida del cargo y se encontraba de regreso en Florida, lo que evidencia la rapidez con la que se ejecutó el relevo dentro del gabinete.
La salida de Bondi representa un cambio significativo en el equipo legal del presidente en un contexto marcado por tensiones geopolíticas. Hasta ahora, no se han dado a conocer de manera oficial las razones detrás de su destitución.
Pese a la decisión, el mandatario destacó públicamente la labor de la exfiscal general, a quien calificó como “una gran patriota estadounidense y una amiga leal”. Trump subrayó que durante su gestión, Bondi encabezó una estrategia de combate a la delincuencia a nivel nacional, la cual describió como “extraordinaria”.
Este movimiento ocurre en un momento clave para la administración estadounidense, en el que las decisiones internas coinciden con desafíos en política exterior, particularmente en el escenario de Medio Oriente.
Con información de agencias
