El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro , sorprendió el pasado lunes 8 de septiembre al anunciar que la Navidad comenzará oficialmente el miércoles 1 de octubre en el país, es decir, dos meses y medio antes de lo que marca el calendario gregoriano.
Durante su programa televisivo semanal, aseguró que la medida busca “defender el derecho a la felicidad y la alegría de los venezolanos” en medio de un clima de creciente tensión política y militar en la región por los señalamientos de Estados Unidos .
“Nadie en el mundo nos va a quitar el derecho a la felicidad, a la vida y a la alegría”, afirmó.
El mandatario señaló que esta estrategia, aplicada en años anteriores, también tiene como objetivo estimular el comercio y la actividad cultural en un momento de crisis económica.
“Otra vez este año la Navidad arranca el 1 de octubre con alegría, comercio, actividad, cultura, villancicos, gaitas, hallacas…”, enumeró.
Este anuncio se produce en un escenario internacional marcado por el aumento de la presión militar de Estados Unidos , que en las últimas semanas ha intensificado su presencia en el mar Caribe, cerca de las costas venezolanas.
Cabe señalar que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump acusa al régimen chavista de vínculos con el narcotráfico y mantiene una recompensa de hasta 50 millones de dólares por la captura de Maduro bajo cargos de “narcoterrorismo”.
Por su parte, el gobierno venezolano insiste en que estas maniobras forman parte de una estrategia para “humillar al país” y forzar un cambio de régimen.
“A Venezuela nadie la va a humillar, no vamos a aceptar la humillación del imperio gringo”
La decisión de adelantar las festividades no es nueva. En septiembre del año pasado, tras las polémicas elecciones del 28 de julio que fueron cuestionadas por la oposición y observadores internacionales, el líder chavista decretó igualmente el inicio anticipado de la Navidad como un gesto de “agradecimiento” al pueblo venezolano.
Analistas internacionales consideran que Maduro utiliza estas medidas simbólicas para reforzar la narrativa de resistencia y desviar la atención de la crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela.
Con información de agencias
