El titular de la SSPC, Omar García Harfuch, aclaró que las aeronaves observadas recientemente en el espacio aéreo mexicano no corresponden a aviones ni drones militares extranjeros, sino a vehículos no tripulados que operan bajo peticiones específicas de instituciones del gobierno mexicano.
“Estos vuelos se realizan en colaboración directa con autoridades nacionales y tienen como objetivo apoyar investigaciones estratégicas en curso dentro del país”, dijo
En este caso particular, explicó Harfuch, las aeronaves están sobrevolando zonas de Tejupilco y otras regiones del Estado de México, como parte de tareas de inteligencia y análisis.
Subrayó que ninguna aeronave extranjera vuela sin autorización en territorio nacional, y que no hay presencia de aviones militares operando por cuenta propia en México. “Todo vuelo responde a una solicitud formal de nuestro país y está alineado con nuestras investigaciones”, puntualizó.
De acuerdo con el rastreo de la plataforma Flightradar24, se trata del dron con la matrícula CBP-113, de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU, corresponde a un General Atomics MQ-9B Guardian, operado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) bajo el indicativo TROY701.
La aeronave habría despegado desde San Angelo, Texas (SJT), y aunque no se especificó el destino final, el trayecto sugiere una misión de vigilancia prolongada en los límites de los municipios de Zacazonapan y Valle de Bravo.
Esta es una zona de interés estratégico por su cercanía con rutas hacia Michoacán y Guerrero, en pleno corazón del territorio de la Familia Michoacana.
Aunque Flightradar24 suele mostrar información limitada, se puede confirmar la identidad del dron mediante su matrícula CBP-113 y su tipo: MQ-9B Guardian.
Este modelo, diseñado para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), cuenta con sensores avanzados, autonomía de más de 40 horas, y se tiene conocimiento que este tipo de modelos han sido desplegados en misiones de patrullaje en la frontera sur de Estados Unidos, sobre entornos urbanos, por ejemplo, Los Ángeles y Minneapolis.
Valle de Bravo es considerado por autoridades mexicanas como un bastión de la Familia Michoacana, organización criminal que mantiene control sobre diversas actividades ilícitas en la región, desde extorsiones hasta el trasiego de droga.
Con información de agencias
