Una imagen de la NASA muestra el cielo nocturno sobre el Pacífico con un misterioso destello azul que revela la fuerza y belleza de la naturaleza. La captura tomada el 23 de marzo de 2025 por un astronauta, la imagen ofrece un vistazo a las maravillas visibles desde más de 370 kilómetros sobre la Tierra.
En la parte inferior izquierda de la fotografía, un punto brillante de color azul roba la atención. No se trata de un OVNI ni de un fenómeno inexplicable, sino de un rayo que iluminó las nubes durante una tormenta eléctrica.
Entre nubes, colores y luces, destacan cuatro elementos fascinantes, un destello azul marino en medio de la nada, los tonos del horizonte terrestre, las líneas de luz dejadas por las estrellas y la ciencia detrás de la toma.
En ese momento, la estación orbitaba sobre un punto cercano al ecuador, a medio camino entre la costa de México y la Polinesia Francesa. La foto oblicua de amplio campo de visión muestra una extensa capa de nubes que se extiende de horizonte a horizonte. El pequeño punto brillante hacia la esquina inferior izquierda corresponde a un rayo asociado con una tormenta eléctrica.
Este tipo de destellos, visibles incluso desde el espacio, son un recordatorio de la fuerza de la naturaleza.
La luz viaja a través de la atmósfera y crea un espectáculo que, desde la órbita terrestre, parece una joya suspendida en la inmensidad.
En la imagen, el horizonte brilla con una franja verde intensa provocada por la excitación de moléculas de oxígeno a unos 130 kilómetros de altitud. Encima, una capa rojiza, causada por oxígeno atómico a 240 kilómetros, añade un matiz cálido al paisaje espacial.
Este fenómeno se asemeja a una aurora vista desde arriba y es un privilegio reservado a los astronautas. Los tonos son el resultado de procesos físicos naturales que convierten la atmósfera en un lienzo de luces.
Si se observa con detalle, es posible notar líneas cortas y verticales en la imagen. Se trata de rastros estelares generados por el movimiento de la ISS y el tiempo de exposición de la cámara.
La estación viaja a unos 27 mil 500 kilómetros por hora. En una exposición de cinco segundos, las estrellas dejan huellas luminosas que revelan la velocidad y dinamismo de la vida en órbita.
¿Cuál es la ciencia detrás de la foto?
La toma fue realizada por un integrante de la Expedición 72 usando una cámara Nikon Z9. Posteriormente, la NASA realzó sus detalles para fines de investigación y divulgación.
Con información de agencias
