ColumnaSinNombre… PeroRapidita | ¿EL BUKANAS ESTÁ DETRÁS DE LOS INCENDIOS FORESTALES?

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@pablojair

Hace unas horas corrió una versión –no confirmada– en círculos policiacos de que los responsables de iniciar los incendios forestales en la región de Orizaba serían integrantes del grupo delincuencial liderado por Roberto de Los Santos de Jesús (a) “El Bukanas”.

Lo de que hay gente provocando los incendios ya está comprobado: hay reportes y videos de personas que han sido vistas en zonas donde el fuego ya fue liquidado, pero que acuden a volver a incendiar la zona ya apagada.

Los incendios son justamente cerca de la zona donde opera dicha banda criminal.

Sería, pues, otra modalidad del crimen organizado para presionar… y no es la primera vez.

Anteriormente, cuando Javier Duarte era gobernador, los cárteles de la droga se organizaban en “protestas” contra los operativos de las fuerzas armadas (algunas organizadas, desafortunadamente, por periodistas afines al narco) que tomaban por varias horas carreteras o calles de las principales ciudades del estado, de manera sincronizada.

Era la manera del narco para demostrar músculo y retar a la autoridad.

En el caso de los incendios forestales, se comenta que algunos serían en represalia por los operativos de seguridad en la zona de Acultzingo y alrededores (bastión del Bukanas y su flota) lo que ha afectado actividades ilícitas como el robo de combustible, extorsión, secuestro, robo de autos y hasta asaltos al tren de carga que pasa por la zona.

Debe recordarse, por ejemplo, que apenas el 12 de marzo el gobernador Cuitláhuac García Jiménez confirmó que en coordinación con autoridades de Puebla, se detuvo a integrantes de la banda delictiva encabezada por “El Bukanas”, considerado como líder huachicolero y aliado de al menos dos organizaciones criminales.

De igual manera, abundó que entre los detenidos hay dos dos familiares directos del líder criminal. Se tratan de José Rico, alias “El R”, Israel Armando “N”, Juan “N”, Saúl “N”, Evelyn “N”, Iraís “N” y Karla Flor “N”.

De igual manera, en conferencia de prensa ese día, comentó que existen órdenes de aprehensión pendientes sobre la matanza de siete personas en el municipio de Acultzingo, donde quedó demostrado que tres de los fallecidos operaban para la misma banda del “Bukanas”.

Incluso hay versiones de que los “operadores” de estos incendios serían familiares de un alcalde de esa región.

Y a todo esto, ¿qué ha pasado con el líder huachicolero?

Hasta donde se sabe, desde la pasada administración de dos años encabezada por el entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, se ofreció una recompensa de hasta 5 millones de pesos por quien informara sobre “El Bukanas” y derivara en su captura.

Al experto en seguridad se le peló la liebre, pues con todo y el anuncio, no logró capturar al líder delincuencial.

Lo que no se sabe es si esa recompensa sigue vigente; al menos en esta administración no se ha publicitado constantemente ni tampoco se ha logrado su captura, a unos meses de que termine el actual periodo de gobierno.

Luego entonces, “El Bukanas” sería el líder delincuencial de Veracruz que ha logrado no ser capturado en al menos 7 años y medio (podrían ser más): todo un récord lamentable.

Debe también apuntarse que igual los incendios podrían no ser ordenados por el famoso “Bukanas”; a veces los sicarios o miembros de la delincuencia organizada se alocan y hacen estupideces sin pedir permiso al jefe. Eso, por ejemplo, le pasaba constantemente al ex cacique Cirilo Vázquez Lagunes, quien luego se quejaba que sus pistoleros se aceleraban y cometían actos ilícitos que luego le achacaban a él, como poner retenes para extorsionar a automovilistas.

Tampoco debe descartarse la explicación más sencilla a todos los incendios: sencillamente alguien tiró un cigarro, no apagó la fogata o hizo una quema agrícola irresponsable, aunado a los fuertes vientos de Surada (aire caliente) que avivaron las llamas.

El asunto es que ya hay gente confirmada que estuvo echándole más lumbre a los incendios. Ya no fue un accidente, ya no fue casualidad.

Lo peor de todo: en plena temporada electoral, donde todos buscan sacar raja política y ganancia de pescadores en río revuelto o cerro incendiado.

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