Ciudad de México., 27 de octubre de 2027.- Revisar a fondo las contrataciones, esclarecer posibles irregularidades y conocer el destino de los recursos públicos del Instituto Nacional Electoral (INE) fueron los puntos centrales del llamado que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realice una fiscalización amplia del organismo.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria sostuvo que la revisión no debe concentrarse únicamente en el último año ni limitarse a la gestión de Guadalupe Taddei, sino incluir los señalamientos relacionados con administraciones anteriores y los contratos celebrados con empresas cuestionadas.
Sheinbaum consideró que el proceso debe desarrollarse con transparencia y permitir identificar desde cuándo se mantienen determinadas relaciones contractuales, bajo qué condiciones se asignaron los servicios y cómo se ejercieron los recursos. En caso de encontrarse anomalías, indicó, deberán determinarse las responsabilidades correspondientes.
Contratos y posibles conflictos de interés, bajo revisión
La solicitud de auditoría ocurre en medio de señalamientos sobre contrataciones millonarias y posibles conflictos de interés dentro del organismo electoral. Ante este escenario, la presidenta insistió en la necesidad de esclarecer los antecedentes de los contratos y verificar si existen elementos que ameriten una investigación más profunda.
Como antecedente, recordó que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), entonces encabezada por Pablo Gómez, congeló cuentas de algunas de las empresas señaladas. Sin embargo, explicó que posteriormente se concedió un amparo que permitió levantar el bloqueo.
La mandataria subrayó que el objetivo de una revisión amplia es conocer los hechos y, en su caso, deslindar responsabilidades, sin limitar el análisis a un periodo específico.
Sheinbaum cuestiona el presupuesto del organismo electoral
Además de las contrataciones, la presidenta puso sobre la mesa el monto de los recursos que recibe el INE y planteó la necesidad de revisar si el presupuesto destinado a su operación es proporcional a sus necesidades.
De acuerdo con las cifras mencionadas por Sheinbaum, el organismo dispone de alrededor de 22 mil millones de pesos en años sin elecciones, mientras que en un año electoral el presupuesto podría alcanzar los 35 mil millones de pesos.
La titular del Ejecutivo federal retomó también la propuesta de reforma electoral impulsada por su gobierno, que contemplaba reducir los recursos destinados tanto al instituto como a los partidos políticos. La iniciativa no consiguió la mayoría calificada necesaria para su aprobación en el Congreso.
Sheinbaum señaló que la fiscalización no debe centrarse únicamente en el dinero que reciben los partidos, sino abarcar también los gastos internos del instituto, las remuneraciones, las contrataciones y el destino de las partidas presupuestales.
Nueva presidencia del INE, oportunidad para fortalecer la transparencia
En el contexto de la salida de Guadalupe Taddei y del proceso para definir una nueva presidencia del organismo, Sheinbaum consideró que la transición puede representar una oportunidad para reforzar los mecanismos de rendición de cuentas.
La presidenta planteó que quien asuma la conducción del INE debe garantizar que todas sus áreas actúen con imparcialidad y sin favorecer a alguna fuerza política.
No obstante, aclaró que no corresponde al Ejecutivo federal determinar directamente qué funcionarios deben ser removidos. Ante posibles conflictos de interés o indicios de conductas ilícitas, señaló que los consejeros electorales deben actuar dentro de sus atribuciones.
Sobre la posibilidad de impulsar cambios legales en materia electoral, indicó que tendría que analizarse su viabilidad en la Cámara de Diputados, particularmente por las restricciones que existen para modificar las reglas durante un proceso electoral.
Con este llamado, el gobierno federal coloca en el centro de la discusión la fiscalización del gasto del INE, la revisión de sus contratos y la necesidad de fortalecer la transparencia institucional, en un momento de transición en la dirección del organismo.
Con información de agenciAS
