El paso del huracán ‘Polo’ por Baja California Sur dejó saldo blanco, sin pérdidas humanas reportadas hasta la mañana de este martes 29 de septiembre, aunque provocó algunas afectaciones menores en vialidades y vegetación.
El gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informaron sobre el balance durante la conferencia matutina en Palacio Nacional.
De acuerdo con las autoridades, el fenómeno meteorológico impactó durante la madrugada en territorio sudcaliforniano y posteriormente continuó su desplazamiento hacia el Golfo de California, rumbo a las costas de Sonora.
Como parte de las acciones preventivas, alrededor de 700 personas fueron trasladadas a refugios temporales, donde recibieron atención mientras permanecían las condiciones de riesgo. Con la disminución de los efectos del ciclón, algunas de estas personas comenzaron a regresar a sus hogares este martes.
La respuesta ante la emergencia involucró a 6 mil 827 servidores públicos de los tres órdenes de gobierno, con apoyo de los planes DN-III-E y Marina, para atender posibles emergencias y mantener vigilancia en las zonas de mayor riesgo.
Afectaciones menores
Protección Civil reportó principalmente anegaciones a nivel de banqueta, encharcamientos, escurrimientos y caída de árboles, ramas y hojas. Hasta el momento, los servicios de electricidad y agua potable operan con normalidad en municipios como Comondú, Mulegé y Loreto.
Las autoridades destacaron también la respuesta de la población, que desde la tarde del lunes comenzó a resguardarse en sus domicilios y en los refugios habilitados.
‘Polo’ mantiene vigilancia sobre Sonora
Tras su paso por Baja California Sur, ‘Polo’ continuó avanzando hacia Sonora, donde las autoridades mantuvieron medidas preventivas ante la posibilidad de lluvias intensas, vientos fuertes e inundaciones.
Protección Civil había establecido medidas especiales en municipios como Guaymas, Empalme, Cajeme, Hermosillo y otras localidades, incluyendo la suspensión de actividades no esenciales y el llamado a evitar traslados innecesarios.
El fenómeno llegó a las inmediaciones de Sonora con vientos máximos sostenidos de alrededor de 120 kilómetros por hora, mientras las autoridades mantenían vigilancia sobre su evolución y posibles efectos en la población.
Con información de agencias
