Coatzacoalcos, Ver., 19 de septiembre de 2026.- Una visita a uno de los lugares más tradicionales de Coatzacoalcos se convirtió en un momento especial para el alcalde Pedro Miguel Rosaldo García, quien acudió a la taquería de Paco Chincoya, un sitio que desde hace más de seis décadas forma parte de la historia y los sabores del centro de la ciudad.
Ubicado sobre la calle Bravo, casi esquina con Hidalgo, el tradicional establecimiento es atendido por la segunda y tercera generación de la familia Chincoya, que mantiene viva una receta heredada desde 1965, cuando sus padres, Francisco Chincoya Caballero y María Acevedo León, iniciaron el negocio.
Los tacos de cabeza de cerdo al vapor, menudencia, surtida, maciza, hígado y trompa, acompañados de su característica salsa roja, se han convertido en parte de la memoria gastronómica de varias generaciones de porteños.
Pero para Pedro Miguel Rosaldo, la visita tuvo además un significado personal. Paco Chincoya es un viejo amigo y compañero de sus años en el karate, con quien mantiene un profundo cariño y respeto.
Chincoya, quien perdió la vista a consecuencia de un accidente y actualmente enfrenta una condición delicada, pudo reencontrarse y saludar personalmente al alcalde, en un momento cargado de recuerdos y afecto.
“Paco y yo somos viejos amigos y a quien le tengo un cariño profundo y un respeto también muy grande”, expresó Rosaldo García durante la visita donde también degustó de estos ricos tacos en compañía de los comensales.
Entre la conversación, los recuerdos y los tacos que caracterizan al lugar, el encuentro también permitió reconocer la historia de una familia que durante más de 60 años ha mantenido un negocio tradicional en el corazón de Coatzacoalcos.
Al finalizar, el alcalde tuvo un gesto que llamó la atención de quienes se encontraban en el establecimiento: pagó la cuenta de toda su comitiva y también la de los clientes que en ese momento disfrutaban de los tradicionales tacos de Chincoya.
La taquería abre principalmente los sábados, desde las 8:00 u 8:30 de la mañana y hasta aproximadamente las 3:00 o 3:30 de la tarde.
Así, entre una salsa roja picosa, tacos de cabeza y viejas historias de amistad, la visita de Pedro Miguel Rosaldo a Paco Chincoya dejó una estampa cercana y humana de dos amigos que volvieron a encontrarse en un lugar que también es parte de la historia de Coatzacoalcos.
