Nueva alerta en Nepal obliga a evacuar comunidades; crece el temor a otro desbordamiento

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La emergencia provocada por las inundaciones y deslizamientos en Nepal volvió a elevar la preocupación este viernes, luego de que las autoridades emitieran una nueva alerta ante la crecida del río Bhote Koshi.

En las comunidades ubicadas a lo largo del valle, numerosas familias comenzaron a desplazarse hacia zonas consideradas más seguras. Algunas abandonaron sus viviendas con lo indispensable: ropa, alimentos, colchones y animales.

Pero mientras unos habitantes intentan escapar, otros recorren el camino en sentido contrario. Son familiares que llevan días sin noticias de personas que permanecen desaparecidas en comunidades incomunicadas.

Una carretera dividida por la emergencia

La principal vía que atraviesa el valle se convirtió en el reflejo de la situación que enfrentan los habitantes.

Por un lado, vehículos cargados con pertenencias avanzan hacia zonas seguras. Por el otro, automóviles intentan ingresar a las comunidades afectadas para localizar a familiares.

El paso se ha complicado debido a los desprendimientos, el lodo y los daños en el camino, que en algunos puntos obligan a los vehículos a circular por un solo carril.

La Policía y el Ejército han intervenido para ordenar el tránsito y evitar que los civiles ingresen a las zonas de mayor riesgo.

“El agua se llevó la mitad del pueblo”

Entre los habitantes que decidieron abandonar la zona se encuentra Pemba Sherpa, quien relató que la primera crecida tomó por sorpresa a la población.

“Hace dos días no tuvimos tiempo de reaccionar y el agua se llevó la mitad del pueblo”, relató.

Ante la nueva alerta, su familia decidió no esperar a que las condiciones empeoraran.

Los niños, algunas pertenencias y varios animales fueron colocados en un vehículo para abandonar el área.

El testimonio refleja el temor de los habitantes que ya perdieron viviendas o parte de sus comunidades y ahora enfrentan la posibilidad de una nueva crecida.

Familias siguen buscando a desaparecidos

La emergencia también ha dejado a numerosas familias sin comunicación con sus seres queridos.

Las líneas telefónicas dejaron de funcionar en algunas zonas y varias vías secundarias permanecen bloqueadas, lo que dificulta conocer el paradero de quienes quedaron aislados.

Ramesh Khadka fue uno de los habitantes que intentó avanzar hacia el valle para localizar a su cuñado, reportado como desaparecido.

Sin embargo, las autoridades le impidieron continuar debido a las condiciones de la carretera.

“Cuando tú no sabes si tu familia está viva o muerta es imposible dar media vuelta y marcharte sin mirar”, relató.

Ejército y Policía refuerzan las operaciones

Ante el riesgo de nuevas inundaciones y deslizamientos, elementos del Ejército y la Policía de Nepal participan en las labores de control y evacuación.

Los puntos más estrechos de la carretera se han convertido en zonas de atención prioritaria debido a los desprendimientos y acumulaciones de lodo.

Mientras tanto, helicópteros son utilizados para realizar traslados de emergencia y llevar alimentos y otros suministros a comunidades ubicadas en zonas de difícil acceso.

El río Bhote Koshi mantiene la alerta

La nueva crecida del Bhote Koshi mantiene bajo vigilancia a las comunidades asentadas en sus alrededores.

El temor principal es que un nuevo aumento en el nivel del agua provoque más daños en localidades que todavía intentan recuperarse de la emergencia registrada días atrás.

La situación también complica las labores de búsqueda y rescate, pues las condiciones de las carreteras y el riesgo de nuevos deslizamientos limitan el acceso de los equipos de emergencia.

Nepal enfrenta una emergencia que aún no termina

La nueva alerta llega cuando el país todavía enfrenta las consecuencias de las inundaciones, deslaves y avalanchas registradas recientemente en la zona fronteriza entre Nepal y China.

Comunidades parcialmente destruidas, caminos bloqueados y familias separadas forman parte del escenario que continúa en el valle del Bhote Koshi.

Por ahora, las autoridades mantienen la vigilancia sobre el comportamiento del río y piden a los habitantes de las zonas vulnerables atender las indicaciones de evacuación ante cualquier cambio en las condiciones.

La prioridad, en medio de una emergencia que todavía mantiene incomunicadas a varias comunidades, es evitar que la llegada de una nueva crecida provoque más víctimas.

Con información de agencias

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