Tim Curry, uno de los rostros más reconocibles del cine de culto y el terror, murió a los 80 años en Los Ángeles. El actor británico dejó una trayectoria de más de cinco décadas en los escenarios, el cine y la televisión, aunque para millones de espectadores será recordado especialmente por dos personajes completamente distintos: el extravagante Dr. Frank-N-Furter y el aterrador Pennywise.
La noticia de su fallecimiento fue reportada este miércoles 26 de agosto. De acuerdo con TMZ, Curry murió la noche del martes en su casa de Los Ángeles, después de haber enfrentado problemas de salud durante los últimos años. Hasta el momento no se ha informado oficialmente una causa específica de muerte.
La partida del actor pone fin a una carrera marcada precisamente por su capacidad para interpretar personajes opuestos. Curry podía moverse entre el humor, el drama, el musical y el terror con una facilidad que lo convirtió en uno de los grandes actores de carácter de su generación.
Del teatro musical al cine de culto
Timothy James Curry nació el 19 de abril de 1946 en Inglaterra y comenzó su carrera profesional en el teatro. Su gran salto llegó con The Rocky Horror Show, musical en el que interpretó al Dr. Frank-N-Furter, un personaje extravagante y provocador que posteriormente llevó al cine en The Rocky Horror Picture Show, estrenada en 1975.
La película se convirtió con el paso de los años en una producción de culto y consolidó a Curry como una figura internacional. Su interpretación del científico Frank-N-Furter, cargada de teatralidad y humor, se transformó en una de las actuaciones más recordadas de la cinta.
A partir de entonces, el actor construyó una extensa carrera tanto en Hollywood como en los escenarios. Participó en películas como Clue, Legend, Home Alone 2: Lost in New York, Congo, Muppet Treasure Island y Scary Movie 2, además de prestar su voz a numerosas producciones animadas.
Sin embargo, fue en 1990 cuando Curry asumió el personaje que terminaría vinculándolo de manera definitiva con el género de terror.
En la miniserie televisiva It, basada en la novela homónima de Stephen King, interpretó a Pennywise, una entidad sobrenatural que adopta la apariencia de un payaso para aterrorizar a los habitantes de Derry.
Su versión del personaje se convirtió en una referencia para los seguidores del terror. Décadas después, Bill Skarsgård retomó el papel para las nuevas adaptaciones cinematográficas de It, pero la interpretación de Curry permaneció como una de las representaciones más emblemáticas del personaje.
Una carrera que continuó pese a los problemas de salud
En 2012, Curry sufrió un derrame cerebral que afectó su movilidad y lo llevó a utilizar una silla de ruedas. A pesar de las secuelas, el actor no abandonó por completo su profesión y continuó trabajando, principalmente en proyectos de voz y apariciones especiales.
Su actividad profesional se redujo considerablemente durante los últimos años, aunque mantuvo el vínculo con sus seguidores y con el mundo del entretenimiento.
La trayectoria de Curry también estuvo estrechamente ligada al teatro. Además de The Rocky Horror Show, participó en importantes producciones escénicas y recibió reconocimiento por trabajos como Amadeus, Travesties y Spamalot.
Su capacidad para transformar por completo su apariencia, voz y personalidad de un personaje a otro hizo que su presencia trascendiera una sola generación. Para algunos fue el inolvidable Frank-N-Furter; para otros, el Pennywise que convirtió las alcantarillas y los globos rojos en imágenes asociadas al miedo.
Con su muerte, el cine, la televisión y el teatro pierden a un intérprete cuya carrera difícilmente puede reducirse a un solo personaje. Tim Curry construyó una filmografía tan diversa como sus interpretaciones y dejó una huella particular en la cultura popular, especialmente entre los seguidores del cine de culto y el terror.
Con información de agencias
