Ciudad de México, 24 de agosto de 2026.— La economía mexicana mostró una recuperación durante el segundo trimestre del año, al registrar un crecimiento de 1.4 por ciento entre abril y junio, respecto al trimestre previo, de acuerdo con las cifras definitivas publicadas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque el resultado fue ligeramente inferior al 1.5 por ciento estimado inicialmente por el Inegi, el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) representa el trimestre más dinámico para la economía mexicana desde 2021.
El crecimiento corresponde a cifras desestacionalizadas y en términos reales. En su comparación anual, el PIB avanzó 1.9 por ciento, también por debajo del 2.1 por ciento previsto en la estimación oportuna.
Actividades primarias encabezaron el crecimiento
Por sectores, las actividades primarias fueron las que registraron el mayor crecimiento durante el segundo trimestre, con un avance de 2.4 por ciento a tasa trimestral. En este grupo se encuentran actividades como la agricultura, ganadería y pesca.
Las actividades secundarias, relacionadas principalmente con la industria y las manufacturas, aumentaron 1.6 por ciento, mientras que las actividades terciarias, que incluyen servicios y comercio, registraron un crecimiento de 1.4 por ciento.
De acuerdo con la información disponible, el dato definitivo de las actividades secundarias coincidió con la estimación oportuna del Inegi, mientras que el desempeño de las actividades terciarias resultó inferior al 1.6 por ciento previsto inicialmente.
Revisiones generan un impulso estadístico para 2026
El resultado del segundo trimestre también estuvo acompañado por revisiones en las cifras de periodos anteriores.
El economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, destacó que el Inegi revisó al alza el crecimiento correspondiente al cuarto trimestre de 2025 y modificó el dato del primer trimestre de 2026, ubicándolos en 0.9 y -0.3 por ciento, respectivamente.
Estas modificaciones generan un llamado “arrastre estadístico” para el crecimiento de 2026, que ahora se ubica en alrededor de 1.4 por ciento, de acuerdo con el especialista.
A partir de los nuevos datos, Goldman Sachs elevó su pronóstico de crecimiento para México durante todo el año de 1.3 a 1.4 por ciento.
Las expectativas de otros analistas también han comenzado a mejorar. La encuesta más reciente de Citi ubicó en 1.2 por ciento el promedio de las previsiones para el crecimiento económico de México en 2026, mientras que la institución ajustó recientemente su propia expectativa de 1.1 a 1.3 por ciento.
Turismo y consumo dieron impulso
La directora de análisis económico de Banco Base, Gabriela Siller, señaló que el mayor flujo de visitantes asociado con la Copa Mundial favoreció actividades como el turismo, el comercio minorista y diversos servicios.
Este comportamiento habría contribuido a que la economía mexicana dejara atrás la contracción registrada durante el primer trimestre del año.
Sin embargo, la especialista advirtió que este impulso podría no mantenerse durante la segunda mitad de 2026, debido a factores como la incertidumbre relacionada con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como un menor dinamismo de la inversión.
Inflación se acelera y supera el 3%
El dato del PIB se conoció el mismo día en que el Inegi informó que la inflación anual alcanzó 3.26 por ciento durante la primera quincena de agosto, frente al 3.14 por ciento registrado en la quincena anterior.
La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energéticos, se desaceleró ligeramente al pasar de 3.95 a 3.93 por ciento anual.
Entre los productos que registraron mayores aumentos de precio durante la primera mitad de agosto estuvieron la cebolla, con un incremento de 19.03 por ciento; el chile serrano, con 8.92 por ciento, y el huevo, con 7.92 por ciento.
El Banco de México mantiene su tasa de referencia en 6.5 por ciento, mientras que su estimación de crecimiento para la economía mexicana durante 2026 se ubica en 1.1 por ciento.
Aunque el crecimiento del segundo trimestre representa una señal positiva para la economía, las previsiones apuntan a que durante la segunda mitad del año persistirán riesgos relacionados con la inversión, el entorno comercial y la evolución de la inflación.
Con información de agencias
