Opinión de Yamiri Rodríguez Madrid
A poco más de 8 meses de haber arrancado su administración, Coatzacoalcos se ha caracterizado por volver a dar vida a sus espacios públicos con una serie de festivales y eventos que, además de propiciar la sana convivencia familiar, han generado una importante derrama económica no solo para los prestadores de servicios, sino para centenares de personas que se han visto beneficiadas con este nuevo impulso que se le da al municipio. El ejemplo más reciente de esto son los buenos números que dejó el Festival del Mar 2026.
El presidente municipal Pedro Miguel Rosaldo, en un primer corte de caja, reportó que los más de 125 mil asistentes que se congregaron durante tres días a este evento organizado por el gobierno estatal, generaron una ocupación hotelera del 75 por ciento, y una derrama de estimada en 48 millones 500 mil pesos. Hacía muchos años que esos números, hay que decirlo, no se observaban en Coatza; y el beneficio fue para muchos ya que el gobierno municipal habilitó un espacio especial para emprendedores, comerciantes semifijos, artesanos, restauranteros y operadores de food trucks, el cual fue cero alcohol y completamente gratuito para quienes cumplieron con los requisitos establecidos por la autoridad municipal.
En este municipio se realizó el Papalote Coatza 2026, un festival para que las familias porteñas y visitantes disfrutaran del malecón y su playa, lo que se volvió un espectáculo “instagrameable” y que, por supuesto, también movió la economía de muchos comerciantes, taxistas y prestadores de servicios.
El Ayuntamiento de Coatzacoalcos también llevó a cabo la jornada de Motonáutica 2026 en La Quilla, un evento que reunió a cientos de familias para disfrutar de un espectáculo deportivo, fortalecer la convivencia y generar oportunidades para el comercio local, pues 18 negocios locales ofrecieron productos de gastronomía, accesorios, artesanías, alcancías, pinturas y diversas bebidas.
Está también la campaña ‘Coatza Vive el Verano 2026’, que busca impulsar la cultura, el turismo y el uso de los espacios públicos mediante eventos gratuitos dirigidos a toda la población, promoviendo el talento local, la convivencia familiar durante estas vacaciones, con ideas tan novedosas como funciones de cine frente al mar. Tan solo en su primera semana, se reportaron altas ventas de las personas que estaban ahí con sus artesanías y con alimentos.
Y hay muchos otros eventos que se han celebrado en estos 8 meses como el Festival del Ostión, el Festival Nacional Infantil y Juvenil de Volley Ball, el Festival Aires del Sureste o el 115 aniversario de elevación a municipio; al mes de julio, el alcalde Pedro Miguel Rosaldo reportaba una ocupación hotelera acumulada del 52.02%, lo que representó una derrama económica estimada en 28 millones de pesos para este sector.
A su vez, los restaurantes reportaron un incremento del 65% en su actividad, con una derrama económica estimada en 25 millones de pesos, alcanzando en conjunto un impacto económico superior a los 53 millones de pesos.
Tan solo en Las Barrillas, explicaba el munícipe, los restaurantes alcanzaron una ocupación del 85%, con una derrama económica de 550 mil pesos. Además, comerciantes y emprendedores locales reportaron incrementos en sus ventas de entre 10 y 100%, resultado de una estrategia de logística y difusión que permitió maximizar recursos y generar beneficios directos para la economía local.
Todo esto obedece, insisto, a una estrategia fijada por Rosaldo desde el inicio para hacer de la cultura, la alegría, un motor económico y una vía para recuperar la confianza en este puerto sureño; todos siempre con saldo blanco y sumado a una mejora en los servicios públicos y, por supuesto, en la seguridad. Bien lo ha dicho el alcalde Pedro Miguel Rosaldo, con el impulso a actividades deportivas, culturales y turísticas, se promueve la convivencia familiar, se fortalece el comercio local y consolidan a Coatza como un referente para el desarrollo de eventos de gran participación ciudadana.
@YamiriRodriguez
