Un sismo de magnitud 7.4 con epicentro frente a las costas de Chiapas sacudió la mañana de este viernes el sureste de México, sin que hasta el momento se reporten daños de consideración ni personas lesionadas, informaron autoridades federales.
El movimiento telúrico ocurrió a las 8:48 horas, a 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, Chiapas, con una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional.
Pese a la magnitud del terremoto, la alerta sísmica no se activó, ni a través de los altavoces ni en los teléfonos celulares. La Plataforma Digital de Alertamiento y Gestión Integral de Riesgos (Sassla) explicó que esto se debió a que no existen sensores de detección en Chiapas, por lo que el sismo fue registrado únicamente cuando las ondas llegaron a las estaciones instaladas en Oaxaca, donde la energía ya no alcanzó los niveles requeridos para emitir la alerta.
Tras el evento, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) informó que no existen reportes de daños mayores en las entidades donde fue perceptible el movimiento.
En Chiapas, el estado más cercano al epicentro, el sismo fue sentido con intensidad moderada y en municipios como Frontera Hidalgo se realizaron evacuaciones preventivas. La Secretaría de Protección Civil estatal activó los protocolos de monitoreo e inició recorridos de inspección, sin reportar afectaciones hasta el momento.
En Tabasco, el movimiento fue percibido de forma ligera y tampoco se reportaron daños. Situación similar ocurrió en Ciudad del Carmen, Campeche, donde se evacuaron preventivamente algunos edificios altos sin incidentes.
En la Ciudad de México, la mayoría de la población no percibió el sismo y las autoridades capitalinas señalaron que no existen reportes de afectaciones.
El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, aseguró que “no hay afectaciones graves” derivadas del movimiento telúrico. Añadió que únicamente se esperaba un incremento de hasta medio metro en el nivel del mar en algunas playas del Pacífico, por lo que recomendó a la población mantenerse alejada de la costa de manera preventiva.
Aunque inicialmente existió una alerta sobre la posible generación de un tsunami, autoridades mexicanas descartaron posteriormente cualquier riesgo para las costas del país y de Centroamérica, luego del análisis realizado con información sísmica, boyas de monitoreo y los sistemas especializados de alerta de tsunamis.
