La defensa del narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero manifestó su rechazo a la solicitud del Gobierno de Estados Unidos para que el juicio en su contra sea llevado por un jurado anónimo y parcialmente aislado, al considerar que dicha medida vulneraría el principio de presunción de inocencia.
De acuerdo con reportes difundidos por el periodista Arturo Ángel, el equipo legal encabezado por Mark de Marco envió una carta a la corte en la que argumenta que la petición de la fiscalía “enrarecería” el proceso judicial y generaría una percepción anticipada de culpabilidad entre los integrantes del jurado.
La propuesta fue presentada por los fiscales estadounidenses tras la tercera audiencia del caso celebrada en Brooklyn, Nueva York, donde plantearon mantener en reserva la identidad de los jurados y establecer medidas especiales de seguridad durante el juicio.
Entre ellas se contempla que únicamente las autoridades conozcan la identidad de los miembros del jurado, además de que sean trasladados por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos desde sus domicilios hasta la corte y permanezcan aislados del público durante las audiencias.
La fiscalía sostiene que estas medidas son necesarias debido a la gravedad de los delitos imputados y para proteger a los integrantes del jurado de posibles actos de intimidación o acoso.
El juicio contra Caro Quintero está programado para iniciar en marzo de 2027, aunque las partes mantienen negociaciones que podrían derivar en un acuerdo de culpabilidad y evitar el proceso ante un jurado.
El fundador del extinto Cártel de Guadalajara enfrenta cargos por dirigir una empresa criminal, por tráfico de drogas y delitos relacionados con el uso de armas de fuego para favorecer actividades de narcotráfico. Además, Estados Unidos busca procesarlo por el secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena, ocurrido en 1985, uno de los casos más emblemáticos en la historia de la lucha antidrogas entre ambos países.
Con información de agencias
