El Gobierno de México anunció un cambio en su estrategia para atender los casos de mexicanos que han perdido la vida durante operativos migratorios o mientras permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). A partir de ahora, además de las gestiones diplomáticas, impulsará acciones legales en territorio estadounidense.
Durante la conferencia matutina, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, informó que la dependencia solicitará el apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR) para presentar denuncias formales ante fiscalías estatales y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, con el objetivo de que se investigue penalmente a quienes resulten responsables.
El funcionario explicó que la decisión responde a la necesidad de esclarecer las circunstancias en las que han fallecido ciudadanos mexicanos durante operativos migratorios y dentro de centros de detención administrados por ICE.
Como parte de esta nueva estrategia, la Secretaría de Relaciones Exteriores también enviará cartas de cese y desistimiento a las empresas privadas encargadas de operar algunos centros de detención migratoria en Estados Unidos. El propósito es exigir cambios inmediatos en las condiciones que, según el Gobierno mexicano, han derivado en violaciones a los derechos humanos y en la muerte de 14 connacionales bajo custodia.
Además de las acciones penales y civiles, México recurrirá a organismos internacionales. Entre las medidas anunciadas se encuentra la presentación de solicitudes ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para fortalecer la protección de los mexicanos detenidos en esos centros, así como una petición al alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, para que intervenga en la defensa de los derechos de los connacionales.
El anuncio ocurre después de la muerte del migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien recibió un disparo por parte de un agente del ICE durante un operativo realizado en Estados Unidos y falleció horas más tarde en un hospital de Houston.
Roberto Velasco aseguró que la protección de los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero seguirá siendo una prioridad para el Gobierno federal y adelantó que este tema ocupará un lugar central en las próximas conversaciones con las autoridades estadounidenses.
Con estas acciones, la administración mexicana busca que los casos de fallecimientos de migrantes mexicanos no solo sean abordados por la vía diplomática, sino que también sean investigados y, en su caso, sancionados conforme a la legislación estadounidense.
Con información de agencias
