Opinión de Yamiri Rodríguez Madrid
Aunque no fue sorpresivo, este jueves finalmente Américo Zúñiga Martínez renunció al PRI. En más de tres décadas de militancia, Américo tuvo diversos cargos partidistas, entre estos diputado local, presidente municipal y dirigente estatal de dicho instituto político; fue también Secretario del Trabajo, entre otras encomiendas. Su salida termina por dejar al Revolucionario Institucional en los huesos.
Apenas el 2 de mayo, Héctor Yunes Landa también había presentado su renuncia, tras 45 años de militancia. Tanto Yunes Landa como Zúñiga Martínez eran de los escasos cuadros que le quedaban. Al paso que lleva el dirigente estatal Adolfo Ramírez Arana, la Sala Presidentes se va a quedar sin fotografías, pues cada mes están descolgando un retrato. Desde que él ocupa dicha cartera se han ido otros exlíderes del partido como Elizabeth Morales García, Renato Alarcón Guevara y, ahora, Héctor y Américo, más los que se acumulen.
Precisamente, la siguiente renuncia, ya más que cantada, es la de Pepe Yunes Zorrilla y, ya con eso, Adolfo Ramírez se quedará a bajar la cortina. Tampoco le ayudaron en nada las declaraciones que vino a hacer en Veracruz, un día antes de la renuncia de Américo Zúñiga, el coordinador nacional de Afiliación y Registro Partidario del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, José Luis Villalobos García, quien dijo que no aspiran a tener un padrón abultado.
Como si fuese un chiste, de visita en la entidad, el diputado federal se aventó la puntada de decir que están en una campaña para saber quiénes son, cuántos son y dónde están. No es nada complejo, al menos no en Veracruz, pues para los que son, en media hora terminan. El problema mayor será para su selección de candidatos a diputados locales y federales con sus respectivos suplentes en cada uno de los distritos: a ver cuántos valientes hay que quieran ir a pelear por un tercer, cuarto o quinto lugar.
En cuanto al futuro de Américo está más que cantado que va a Movimiento Ciudadano, donde hay una cuarta parte de lo que era el priismo veracruzano, empezando por su gris dirigente estatal, Luis Carbonell de la Hoz. No puede ser plurninominal del partido naranja, por lo que tendrá que jugar, de nueva cuenta, una local o federal.
@YamiriRodriguez
