La Secretaría de Economía manifestó su confianza en que la propuesta del gobierno de Estados Unidos para imponer nuevos aranceles a países que no han logrado detener el comercio de productos elaborados con mano de obra forzada sea modificada durante las negociaciones bilaterales que se desarrollarán en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La dependencia federal precisó que la medida anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) aún no es definitiva y forma parte de un proceso preliminar que contempla consultas públicas, recepción de comentarios y mesas de diálogo durante los próximos 45 días.
La propuesta estadounidense surge de una investigación realizada bajo la denominada Sección 301, mediante la cual se evaluó a 60 países por presuntas deficiencias en la aplicación de mecanismos para impedir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso en terceros países.
Como resultado, la USTR planteó aplicar un arancel adicional del 10 por ciento a las importaciones provenientes de México y otras 13 economías, entre ellas Canadá, la Unión Europea, Argentina y Reino Unido. Para las naciones restantes incluidas en la investigación, la propuesta contempla un gravamen de 12.5 por ciento.
La Secretaría de Economía explicó que esta investigación forma parte de la estrategia estadounidense para sustituir otros mecanismos arancelarios que han enfrentado obstáculos legales, como los establecidos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) y la Sección 122 de la legislación comercial estadounidense.
Ante este escenario, el gobierno mexicano considera que la propuesta puede ser ajustada conforme avancen las conversaciones bilaterales con Estados Unidos, particularmente dentro de los trabajos de revisión del T-MEC que se desarrollarán en las próximas semanas.
Por su parte, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, argumentó que la falta de controles efectivos por parte de algunos socios comerciales genera condiciones de competencia desiguales para los trabajadores de Estados Unidos.
La USTR informó que recibirá comentarios públicos sobre la propuesta hasta el próximo 6 de julio y que una audiencia pública está programada para el 7 de julio, antes de determinar si los aranceles serán implementados de manera definitiva.
La posible aplicación de estas tarifas representa un nuevo frente en la relación comercial entre México y Estados Unidos, en momentos en que ambos países mantienen negociaciones estratégicas para actualizar y fortalecer los mecanismos del acuerdo comercial de Norteamérica.
Con información de agencias
