El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que modifica los aranceles aplicados a diversas importaciones de acero, aluminio y cobre bajo la Sección 232 de seguridad nacional, una medida con la que su administración busca impulsar la inversión industrial y fortalecer la producción manufacturera estadounidense.
La Casa Blanca informó que la nueva disposición reduce del 25 al 15 por ciento los aranceles aplicados a algunos productos derivados del acero y el aluminio, entre ellos ciertos tipos de maquinaria agrícola, así como equipos residenciales de calefacción, ventilación y aire acondicionado.
Además, equipos industriales móviles como topadoras, montacargas y otra maquinaria especializada estarán sujetos a una tarifa del 15 por ciento cuando sean importados desde países con acuerdos comerciales que contemplen dicho tratamiento preferencial.
Incentivos para el uso de materiales estadounidenses
El decreto también establece beneficios para empresas extranjeras que incorporen una alta proporción de materiales producidos en Estados Unidos.
De acuerdo con la Casa Blanca, podrán acceder a un arancel reducido del 10 por ciento aquellas compañías cuyos bienes de equipo contengan al menos un 85 por ciento de acero o aluminio estadounidense procesado y fabricado en territorio norteamericano.
La medida busca incentivar el uso de insumos nacionales y fortalecer las cadenas de suministro internas.
Nuevos productos sujetos a tarifas
Como parte de los cambios, la administración Trump incorporó dos nuevas categorías de productos derivados del acero y aluminio que estarán sujetas a aranceles del 25 por ciento:
- Estanterías de acero.
- Planchas litográficas de aluminio.
Las autoridades estadounidenses señalaron que estos ajustes forman parte de una estrategia para proteger sectores considerados estratégicos para la seguridad económica e industrial del país.
Entrarán en vigor el 8 de junio
Las modificaciones comenzarán a aplicarse a partir de las 12:01 horas de Washington del próximo 8 de junio para todos los productos importados o retirados de depósitos aduaneros a partir de esa fecha.
La Casa Blanca precisó que las nuevas disposiciones permanecerán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2027, con el objetivo de fomentar inversiones de corto plazo que contribuyan a reconstruir y fortalecer la base industrial estadounidense.
