La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementó una nueva política migratoria que modifica el proceso para obtener la residencia permanente, conocida como “green card”, al requerir que ciertos solicitantes regresen a sus países de origen mientras esperan una resolución de su trámite.
La medida, que entró en vigor la semana pasada, elimina la posibilidad de que numerosos migrantes completen dentro de Estados Unidos el procedimiento conocido como ajuste de estatus, mecanismo que durante décadas permitió a personas elegibles solicitar la residencia sin abandonar el país.
Especialistas en materia migratoria señalan que la nueva disposición podría impactar a cientos de miles de personas cada año, particularmente a quienes mantienen vínculos familiares, laborales o comunitarios en territorio estadounidense.
De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), más de 782 mil personas obtuvieron la residencia permanente mediante ajuste de estatus durante el año fiscal 2024, lo que representó cerca del 58 por ciento de todas las “green cards” otorgadas en ese periodo.
Familias y trabajadores, entre los más afectados
Organizaciones especializadas en inmigración consideran que uno de los principales efectos de la medida recaerá sobre familias con procesos migratorios en curso. La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) indicó que una parte importante de los nuevos residentes permanentes corresponde a familiares directos de ciudadanos estadounidenses.
Además, la política podría afectar a trabajadores con empleos establecidos en Estados Unidos, beneficiarios de programas de protección temporal, integrantes de organizaciones religiosas y personas que han residido durante años en el país mientras regularizan su situación migratoria.
Expertos también han señalado que aún existen dudas sobre el alcance exacto de la medida, debido a que algunos aspectos del memorando emitido por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) no especifican con claridad qué categorías migratorias estarán sujetas a la nueva disposición ni las posibles excepciones.
Cambios en la estrategia migratoria
Analistas consideran que la decisión forma parte de una estrategia más amplia de endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la actual administración estadounidense.
Entre las acciones recientes destacan modificaciones en los procesos de asilo, revisiones a programas de protección temporal y ajustes en diversos mecanismos de admisión migratoria.
Especialistas advierten que estos cambios podrían tener repercusiones tanto para las familias migrantes como para algunos sectores económicos que dependen de mano de obra extranjera, aunque el impacto real de la nueva política dependerá de su implementación y de las disposiciones complementarias que emitan las autoridades migratorias en los próximos meses.
Mientras tanto, organizaciones de apoyo a migrantes recomiendan a las personas con trámites en proceso consultar asesoría legal especializada para conocer cómo esta nueva normativa podría afectar sus casos particulares.
Con información de agencias
